
Intel Serpent Lake: procesadores con gráfica RTX integrada llegan en 2028
Imagina tener un procesador Intel con una gráfica RTX de NVIDIA dentro del mismo chip. Pues se va a hacer realidad en 2028 con la nueva generación Serpent Lake. Intel y NVIDIA han cerrado un acuerdo para crear CPUs con iGPU RTX integradas, algo que hasta hace poco parecía imposible.
La jugada llega después de ver cómo las APUs de AMD arrasan en el mercado de gráficos integrados. Aunque los nuevos Core Ultra X7 y X9 con iGPU Arc B390 ya mejoran bastante, Intel cree que solo la tecnología RTX puede devolverle la corona.
Serpent Lake podría ser el último chip en usar núcleos híbridos P-Core y E-Core clásicos. Dentro llevará los futuros P-Cores Copper Shak y E-Cores Golden Eagle. La parte gráfica podría basarse en la arquitectura Rubin que hoy usan los superordenadores de NVIDIA o en su sucesora Rubin-Next.
Por qué Intel necesita la tecnología RTX dentro de sus chips
Las gráficas integradas de AMD han mejorado tanto que muchos portátiles gaming ahora usan sus APUs. Intel lo ha visto claro: para recuperar ese terreno su propia iGPU Arc no basta. La tecnología RTX de NVIDIA ofrece trazado de rayos, DLSS y drivers muy optimizados, algo que los jugadores piden a gritos en portátiles delgados.
Además, al meter la RTX dentro del procesador se reduce el consumo y el tamaño, lo que permite crear ordenables más finos y con mejor batería sin sacrificar potencia gráfica.
Cómo será el chip Serpent Lake por dentro
Serpent Lake combinará núcleos de alto rendimiento Copper Shak con núcleos eficientes Golden Eagle. Esta mezcla permite ejecutar tareas pesadas en los P-Cores mientras los E-Core se encargan de lo más sencillo, ahorrando energía.
La GPU RTX integrada ocupará una gran parte del die, por lo que el chip crecerá algo de tamaño. Se habla de hasta 12 núcleos gráficos basados en Rubin, la misma arquitectura que NVIDIA usa para sus soluciones de inteligencia artificial en centros de datos.
Qué significa esto para los gamers y creadores de contenido
Los portátiles gaming dejarán de necesitar una gráfica dedicada en muchos casos. Juegos como Fortnite, Valorant o GTA V podrían moverse a 1080p y más de 60 fps sin problema. Los creadores de contenido verán acelerado el renderizado de vídeo y el trazado de rayos en tiempo real.
También se espera que los precios de estos portátiles bajen, al no tener que pagar dos chips separados. La única pega: habrá que esperar hasta 2028 para hacerte con uno.
