
qué implica un super el niño para la crisis climática
El El Niño es un fenómeno que calienta el Pacífico tropical y, cuando es muy fuerte, se llama super El Niño. Este calentamiento extra mete más calor a la atmósfera y hace que la temperatura media del planeta suba.
El ciclo ENSO pasa de fases frías (La Niña) a calientes (El Niño) cada dos a siete años. Cuando el océano está más caliente, el jet stream se desplaza y cambian los patrones de lluvia y de calor en todo el mundo.
En 2024 el planeta registró el año más caluroso de la historia, y eso se debió en parte a un fuerte El Niño de 2023. El año siguiente, 2025, fue el tercer más caliente, aunque la La Niña intentó enfriar un poco. Los gases de efecto invernadero acumulados impidieron que la temperatura volviera a los niveles de 2022.
Los modelos más extremos pronostican que el super El Niño de este año podría elevar la temperatura global más de 1,5 °C respecto a la era preindustrial, superando el objetivo del Acuerdo de París. Además, los científicos advierten que este tipo de eventos podría volverse más frecuente a medida que el planeta siga calentándose.
el super el niño: ¿un nuevo récord de calor?
Los datos indican que el super El Niño de 2023 ayudó a que 2024 fuera el año más caluroso registrado. Si el fenómeno actual supera ese nivel, podríamos ver temperaturas globales 2,7 °F (1,5 °C) por encima de la media preindustrial.
Este salto de temperatura no solo afecta al clima global, sino que intensifica olas de calor mortales, tormentas más fuertes y sequías extremas.
cómo afecta a nuestras olas de calor y tormentas
Durante un El Niño fuerte, el calor del Pacífico se traslada a otras regiones, provocando olas de calor intensas incluso en lugares donde normalmente hace más fresco, como Australia durante una La Niña reciente.
Al mismo tiempo, la energía extra alimenta tormentas más violentas y aumenta la frecuencia de eventos extremos, empeorando los riesgos para la salud pública.
¿será más frecuente el super el niño en el futuro?
Algunos estudios sugieren que el cambio climático está haciendo que los super El Niños aparezcan con más frecuencia, aunque todavía no hay suficientes datos para confirmarlo con certeza.
Si el océano sigue absorbiendo más calor, cada evento de El Niño podría liberar más energía, creando un bucle de retroalimentación que acelere el calentamiento global.
