cómo hacer que tu frigorífico gaste menos luz y conserve la comida

cómo hacer que tu frigorífico gaste menos luz y conserve la comida

  • CrimsonEcho
  • Abril 23, 2026
  • 3 minutos

El frigorífico está siempre encendido y, aunque su consumo instantáneo suele estar entre 200 y 300 vatios, al estar funcionando 24 horas al día se convierte en uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta al mes.

Para ahorrar, lo más importante es mantener la temperatura del compartimento principal entre 4 y 5 °C. Si guardas alimentos delicados puedes bajarla un poco o colocarlos en la zona más fría, que está en la parte inferior. En el congelador basta con mantenerlo entre –16 y –18 °C; no es necesario llegar a –22 o –24 °C.

Un buen mantenimiento también ayuda: limpia al menos una vez al año las rejillas del condensador situadas en la parte trasera, y revisa los burletes de goma de la puerta; si están rotos el frío se escapa y el aparato trabaja más. En los modelos sin “No Frost” es necesario descongelar de vez en cuando, ya que una capa de escarcha de 3 mm puede aumentar el consumo hasta un 30 %.

Llena el interior del frigorífico lo más posible sin aplastar los envases y usa botellas o latas de agua para ocupar los huecos cuando no tengas mucha comida. Evita meter alimentos calientes; déjalos enfriar al aire antes de guardarlos, así no aumentas la carga de trabajo del compresor.

Otros trucos: piensa bien qué vas a coger antes de abrir la puerta, sustituye la bombilla incandescente interior por una LED, y si vas a estar fuera mucho tiempo, vacía, limpia y desenchufa el aparato.

el truco de la temperatura perfecta

Mantener el frigorífico a 4‑5 °C y el congelador a –16 ‑ –18 °C garantiza que los alimentos se conserven más tiempo sin que el motor tenga que trabajar en exceso.

Si necesitas conservar algo muy delicado, baja la temperatura unos grados o colócalo en la zona más fría, siempre sin bajar demasiado el consumo.

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Un interior bien lleno reduce la cantidad de aire frío que se escapa cada vez que abres la puerta. Usa los compartimentos especiales y, si tienes pocos alimentos, coloca botellas o latas para rellenar los huecos.

No guardes comida caliente; déjala enfriar antes de meterla, así evitas que el frigorífico tenga que bajar la temperatura de golpe.

pequeños cambios que reducen la factura

Revisa y limpia las rejillas del condensador y los burletes de la puerta al menos una vez al año. Una capa de escarcha de 3 mm puede subir el consumo un 30 %.

Cambia la bombilla interior por una LED, que consume menos y genera menos calor, y si vas a estar fuera mucho tiempo, vacía y desenchufa el aparato.