
cómo hacer donuts caseros paso a paso y sin complicaciones
Recuerdas el olor de los donuts cuando entras en una pastelería? Pues imagina tenerlos recién hechos en tu propia cocina. Hacer donuts caseros no es magia, solo necesitas tiempo y ganas de chuparte los dedos. La masa es jugosa, el glaseado brillante y el aroma te transporta directo a una fiesta de cumpleaños. Además, tú eliges lo que llevan: más vainilla, menos azúcar o un toque de limón. Prepara la bandeja, porque en cuanto los pruebes desaparecen.
ingredientes básicos para 12 donuts glaseados
Para la masa necesitas: 145 g de leche templada, 15 g de levadura fresca, 50 g de azúcar, 1 huevo tamaño M, 3 g de sal, 320 g de harina de trigo, 40 g de mantequera blanda y aceite de girasol para freír. Para el baño blanco: 100 g de azúcar glasé, 2 cucharadas de agua y unas gotas de esencia de vainilla. Con estas cantidades sale una docena de rosquillas de unos 8 cm, perfectas para compartir o no.
amasa, leva y frie como un pro
Primero disuelve la levadura en la leche tibia con un poco de azúcar y deja que la mezcla empiece a hacer burbujas; eso significa que las levaduras están despiertas. Añade el huevo, el resto del azúcar y la harina tamizada con la sal. Mezcla todo hasta tener una masa pegajosa, deja reposar 20 minutos y empieza el amasado: 12 minutos de empujones y plegados hasta que la masa esté elástica y suave. Incorpora la mantequilla troceada en dos tandas y sigue amasando hasta que desaparezca. Unta un bol con aceite, mete la masa, tápala y déjala triplicar su tamaño; puede tardar entre 1 y 2 horas, así que aprovecha para ver un capítulo de tu serie favorita.
Una vez levada, desgasifica la masa con unos golpecitos, estírala con un grosor de 1 cm y corta círculos de 8,5 cm. Con un cortapastas pequeño saca el agujero del centro y coloca los donuts sobre papel de horno. Tápalos con un paño y deja que doblen su tamaño; mientras, calienta abundante aceite a fuego medio-bajo. Fríe 2 o 3 donuts por tanda, dándoles la vuelta con cuidado hasta que estén doraditos por fuera y cocidos por dentro. Escúrrelos sobre papel absorbente y reserva.
el glaseado que enamora
Mezcla el azúcar glasé con el agua y la vainilla hasta obtener una crema espesa pero fluida. Sumerge una cara de cada donut, deja escurrir boca abajo sobre una rejilla y en pocos minutos tendrás una capa brillante que se agrieta al primer mordisco. Si quieres variar, añade cacao puro al glaseado o colorante azul para un efecto galaxy. Recuerda que los donuts saben mejor el mismo día, así que convence a hermanos o amigos para que te ayuden a «probar» la producción.
