habitat 67: el sueño de lego que se volvió un lujo imposible

habitat 67: el sueño de lego que se volvió un lujo imposible

  • ShadowPulse
  • Mayo 26, 2026
  • 3 minutos

En 1967 Moshe Safdie diseñó Habitat 67, un conjunto de viviendas inspirado en piezas de Lego que pretendía revolucionar la forma de vivir en la ciudad.

El proyecto consistía en 354 módulos de hormigón prefabricado, cada uno de unas 90 toneladas, apilados como bloques gigantes para crear apartamentos con luz, terraza y jardín propio.

La idea era barata: producir en serie y montar rápidamente, pero la complejidad del ensamblaje, la fábrica interna y la reducción del plan original (de 1.200 a 158 viviendas) dispararon el costo a niveles inalcanzables para la clase media.

Con los años aparecieron goteras y moho por la difícil impermeabilización de las uniones entre módulos, lo que hizo que las reparaciones fueran casi quirúrgicas y muy caras.

Lo que empezó como una vivienda social terminó convirtiéndose en una zona de lujo, con precios millonarios y gastos de mantenimiento altísimos, reservada a élites culturales y empresariales.

Aunque sus problemas persisten, Habitat 67 sigue inspirando a arquitectos y urbanistas que buscan combinar densidad urbana con calidad de vida, y ha sido recreado digitalmente para estudiar su visión modular.

el lego que cambió la arquitectura

Safdie utilizó miles de piezas de Lego para probar cómo encajarían los módulos de vivienda en tres dimensiones, creando una estructura que parecía sacada de un juego.

El edificio, con sus 354 módulos de hormigón, ofrecía a cada familia luz natural, terraza y un pequeño jardín, una propuesta inédita en los años 60.

por qué las reparaciones son una pesadilla

La forma escalonada y las múltiples uniones entre módulos provocaron filtraciones constantes; el clima frío de Montreal agravó el problema, generando goteras y moho en los interiores.

Reparar el edificio implica desmontar capas exteriores, aislar enormes superficies y rediseñar sistemas completos, lo que eleva los costes de mantenimiento a cifras astronómicas.

de vivienda social a lujo de élite

Los alquileres originales ya eran altos en los años 60 y, con la privatización, muchas unidades alcanzaron precios millonarios, convirtiéndose en una de las direcciones más exclusivas de Montreal.

Aunque criticado, Habitat 67 demostró que la densidad urbana puede ser emocionalmente distinta a los bloques repetitivos, y sigue influyendo en proyectos modulares actuales.