
google endurece los captchas y deja colgados a las roms sin servicios
Google ha anunciado nuevas exigencias para sus captchas y para la forma en que los sitios web verifican el tráfico sospechoso. A partir de 2026 la compañía implementará una medida que, en lugar de mostrar un captcha tradicional, pedirá al usuario escanear un código QR con su smartphone.
Esta solución solo funciona si el dispositivo tiene instalados los Google Play Services en una versión reciente, ya que la API de Play Integrity necesita esas librerías para validar el acceso.
Los usuarios de custom ROMs como GrapheneOS, que se basan en Android Open Source y no incluyen los servicios de Google, se quedan sin poder pasar la verificación y ven bloqueado el acceso a muchas webs.
GrapheneOS es conocida por su alto nivel de seguridad, pero la API de Play Integrity la rechaza aunque sea técnicamente más segura que la mayoría de dispositivos certificados por Google.
En 2023 Google intentó lanzar el Web Environment Integrity (WEI), un mecanismo similar que también requería que el software y hardware estuvieran verificados por la empresa. La propuesta fue abandonada tras una fuerte oposición de desarrolladores y organizaciones de estándares web.
Recientemente, la plataforma de almacenamiento Mega también criticó la medida, sumándose a la polémica que ya había generado la comunidad Open Source.
¿por qué google quiere que uses play services?
La compañía asegura que la combinación de captchas y escaneo de QR es la forma más eficaz de combatir bots y fraudes en línea.
Sin embargo, esa protección depende de los Google Play Services, lo que obliga a los usuarios a mantener esa capa propietaria en sus dispositivos.
el golpe a las roms sin google
ROMs como GrapheneOS no incluyen los servicios de Google por diseño, lo que les brinda mayor privacidad y control.
La nuevaPlay Integrity API rechaza esas ROMs, bloqueando el acceso a webs que usan la nueva verificación, aunque sean técnicamente más seguras.
el intento fallido del wei y qué sigue
En 2023 Google propuso el Web Environment Integrity (WEI), pero la comunidad lo rechazó por considerarlo un monopolio de control.
Ahora, con la medida de los captchas y el QR, la polémica vuelve a centrarse en quién decide qué dispositivos pueden navegar libremente.
