
El futuro de la energía: adiós al petróleo y el gas, hola renovables y coche eléctrico
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha dejado claro que el mundo ya no confiará en el petróleo ni el gas como antes. Según su director, Fatih Birol, el daño está hecho y no hay vuelta atrás. La crisis energética desencadenada por la guerra en Irán ha alterado de manera estructural y permanente el futuro de los combustibles fósiles.
Esto significa que habrá un repunte de las renovables y un retorno al carbón. El conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán ha tenido una consecuencia inesperada pero decisiva: los países perderán la confianza en los combustibles fósiles y su demanda se reducirá.
Un nuevo orden mundial de la energía
El director de la AIE, Fatih Birol, ha asegurado que la percepción del riesgo y la confianza cambiará. Los gobiernos revisarán sus estrategias energéticas y habrá un impulso significativo a las renovables y la energía nuclear, y un mayor giro hacia un futuro más electrificado.
China, por ejemplo, exportó en marzo más paneles solares que toda la capacidad instalada en España, multiplicando por dos las exportaciones antes de la guerra en Irán.
Las renovables y el coche eléctrico, los beneficiados
La energía solar es ya competitiva con el carbón en coste y crece con más rapidez, lo que la convierte en una opción sin remordimientos. La energía nuclear también está llamada a ganar peso.
Además, los coches eléctricos serán otro de los beneficiarios de este cambio. Según Birol, habrá países asiáticos que podrán recurrir más al carbón, pero los coches eléctricos serán una opción cada vez más popular.
Consecuencias globales
La crisis energética va a pesar sobre la economía mundial durante varios años, pero también representa una oportunidad de redibujar el mapa energético global. Los efectos de esta crisis van mucho más allá del barril de crudo y afectarán a la inflación y el crecimiento en todo el mundo.
