fuga de aire en la ISS vuelve a aparecer

fuga de aire en la ISS vuelve a aparecer

  • LunaVortex
  • Mayo 24, 2026
  • 3 minutos

Una fuga de aire en el segmento ruso de la Estación Espacial Internacional (ISS) ha vuelto a aparecer, a pesar de varios intentos de reparación.

Los sensores detectaron una caída lenta de la presión en el túnel de transferencia que conecta con el módulo de servicio Zvezda, lo que indica que el aire se escapa por microgrietas.

Según los datos, la pérdida ronda una libra (~0,45 kg) al día, aunque en 2024 la tasa se había duplicado a poco más de dos libras diarias.

El problema se descubrió por primera vez en septiembre de 2019, cuando se localizó en el vestíbulo que une el puerto de acoplamiento con Zvezda. Desde entonces, la tasa de pérdida aumentó y la situación se elevó al nivel máximo de riesgo.

En junio de 2025 se pensó que la fuga estaba sellada tras detectar una nueva señal de presión, pero el 1 de mayo los cosmonautas que descargaban el vehículo de carga Progress 95 notaron de nuevo la caída de presión.

Los equipos de la agencia espacial estadounidense y la agencia espacial rusa siguen monitoreando el problema, manteniendo el área a una presión más baja y repesando cuando es necesario. La fuga no representa un peligro inmediato para la tripulación, pero subraya el envejecimiento de la estación, que está programada para retirarse en 2030.

¿por qué vuelve la fuga de aire?

Los análisis indican que pequeñas grietas en el módulo Zvezda siguen permitiendo que el aire escape, pese a los intentos de sellado realizados en años anteriores.

La presión en el túnel de transferencia disminuye gradualmente, y los controladores aumentan la presión de forma puntual para evitar problemas mayores.

el ritmo de pérdida: una libra al día

Actualmente la ISS pierde alrededor de una libra de aire cada día, lo que equivale a unos 0,45 kg. En 2024 la tasa había subido a más de dos libras diarias, duplicando la pérdida original.

Esta pérdida constante obliga a los ingenieros a planificar repesos de presión y a buscar soluciones a largo plazo.

qué significa para el futuro de la ISS

La estación, que lleva casi tres décadas en órbita, muestra signos de desgaste. La fuga de aire es solo uno de los muchos problemas que amenazan su operatividad antes del retiro previsto para 2030.

Algunos legisladores sugieren retrasar el cierre hasta que exista una alternativa comercial viable, mientras que los expertos advierten sobre riesgos crecientes.