
la fábrica de trenes de Görlitz se transforma en fábrica de tanques
La ciudad de Görlitz, conocida por su carácter pacifista, ha decidido darle la vuelta a casi dos siglos de historia ferroviaria.
Durante 176 años la fábrica produjo 107 000 vagones de dos pisos y llegó a emplear más de 2 000 personas; hoy la plantilla se ha reducido a unos 700 trabajadores.
En febrero de 2025 la empresa de defensa franco‑alemana KNDS compró la planta y, tras adaptar la línea, el último vagón salió en diciembre, destinado a Israel, poniendo fin a la era del tren.
Con una inversión de 9,5 millones de euros, la fábrica se está transformando para fabricar componentes del tanque europeo Leopard 2, su última versión Leopard 2A8, así como piezas para el vehículo de infantería Puma y el blindado de ruedas Boxer. La producción completa de estos vehículos está prevista para 2027‑2028.
Los sindicatos, liderados por IG Metall, acordaron mantener unos 580 puestos; sin embargo, al cierre de la producción de trenes sólo se habían recontratado poco más de 60 operarios, aunque la contratación sigue en aumento.
Esta reconversión responde a la escasez de empleo y a la presión internacional para que Europa refuerce su defensa tras el conflicto entre Rusia y Ucrania y la influencia de EE. UU.
¿por qué Görlitz abandona los trenes?
La planta, que había pasado por propietarios como ABB, Bombardier y Alstom, vio caer su personal de más de 2 000 a menos de 700, amenazando su cierre definitivo.
Los sindicatos vieron en la defensa una salida para evitar la desaparición de la mayor empresa industrial de la zona.
la nueva vida de la planta: tanques Leopard 2
Tras la compra, KNDS empezó a adaptar la fábrica; en 2026 ya se fabrican componentes del Leopard 2 y se preparan líneas para el Puma y el Boxer.
Se estima que la inversión de 9,5 M€ permitirá, entre 2027 y 2028, la producción completa de estos vehículos de combate.
empleos y polémica en la ciudad pacifista
El proyecto mantiene alrededor de 580 puestos, aunque al inicio sólo se recontrataron unos 60; la contratación está en fase de ampliación.
La transformación genera debate: mientras algunos defienden la necesidad de empleo, otros recuerdan la tradición pacifista de Görlitz y su oposición histórica a la industria armamentista.
