
cómo España fabrica hierro verde a partir de residuos y hidrógeno
Investigadores españoles han desarrollado una tecnología que permite obtener hierro a partir de hidrógeno verde y residuos industriales, como la cascarilla de laminación que se genera en la fabricación del acero.
El proceso, llamado reducción directa del hierro (DRI), transforma óxidos de hierro en metal sin necesidad de fundirlos, usando gases reductores en vez de carbón y trabajando a temperaturas más bajas.
En una planta piloto instalada en Valencia, con capacidad para producir 500 toneladas de hierro al año, se ha alcanzado un rendimiento del 92 % en un reactor de lecho móvil, demostrando la viabilidad industrial del método.
Este avance podría aliviar uno de los grandes retos medioambientales de la construcción, ya que el acero y el hierro son esenciales pero su fabricación tradicional emite mucho CO₂.
el truco que convierte basura en metal
La clave está en reutilizar la cascarilla de laminación, un residuo que ya contiene hierro, y combinarlo con hidrógeno verde para reducirlo directamente a hierro metálico.
una planta piloto que produce 500 toneladas al año
En Paterna, cerca de Valencia, se ha montado una instalación de demostración con un reactor de lecho móvil. Allí se consigue un rendimiento del 92 %, lo que muestra que la tecnología es eficiente a escala industrial.
La producción anual prevista es de 500 t de hierro, suficiente para abastecer a pequeñas obras y servir de modelo para futuras fábricas.
¿por qué importa para el medio ambiente?
Al sustituir el carbón por hidrógeno verde, se reduce considerablemente la huella de carbono de la siderurgia, uno de los sectores más intensivos en emisiones.
Si se extiende, este método podría bajar la cantidad de CO₂ que se libera al fabricar los materiales que usamos en edificios, puentes y máquinas.
