
el dron submarino de hidrógeno que recorre 2000 km sin emerger
La empresa canadiense Cellula Robotics ha creado el primer dron submarino alimentado por hidrógeno, capaz de recorrer 2 000 km bajo el agua sin necesidad de volver a la superficie.
El modelo, llamado Solus‑XR, mide 11 metros de largo y pesa unas 8 toneladas. Su motor funciona con una pila de combustible de hidrógeno de alta densidad, lo que le permite operar durante semanas o meses sin recargar baterías de litio.
Este vehículo cuenta con la certificación MASS, el sello de seguridad marítima más estricto de Canadá, que garantiza que sus sistemas de control y emergencias cumplen con los estándares nacionales.
Gracias a su autonomía, el dron puede usarse para vigilancia, monitorización de infraestructuras críticas, inspección de tuberías submarinas o incluso para misiones militares como detección de submarinos enemigos o despliegue de sensores.
¿Cómo logra el dron recorrer 2000 km bajo el agua?
El secreto está en la pila de combustible de hidrógeno que almacena energía con una densidad mucho mayor que las baterías de litio. Esta tecnología permite que el Solus‑XR mantenga un consumo bajo mientras está anclado al lecho marino mediante un sistema de succión.
Con una longitud de 11 m y un peso de 8 t, el dron puede desplazarse de puerto a puerto sin intervención humana, cubriendo los 2 000 km de autonomía previstos por el Departamento de Defensa Nacional de Canadá.
¿Por qué el hidrógeno supera a las baterías tradicionales?
El hidrógeno ofrece una densidad energética superior, lo que se traduce en mayor tiempo de operación y cero emisiones durante la misión. Al no depender de motores de combustión ni de baterías limitadas, el dron elimina la necesidad de buques de apoyo.
Además, la pila de combustible permite al vehículo operar en modo de bajo consumo mientras está inmovilizado, aumentando aún más su autonomía y reduciendo los costes operativos.
¿Qué usos reales tiene este dron submarino?
En el ámbito militar, puede detectar submarinos enemigos y lanzar cargas útiles como sensores o minas acústicas. En la industria energética, sirve para inspeccionar tuberías y buscar yacimientos minerales en zonas remotas.
Los sensores avanzados de sonar y cámaras integrados permiten al Solus‑XR monitorizar tráfico marítimo sospechoso, cables de fibra óptica y otras infraestructuras críticas de forma totalmente autónoma.
