
por qué la desindustrialización está dividiendo a europa
Un mapa reciente muestra cómo la desindustrialización ha dividido a Europa en dos bloques muy diferentes.
En el centro, el este y algunas zonas del norte de la península ibérica, entre el 24 % y el 35 % de los trabajadores están empleados en fábricas. En cambio, en Irlanda, los países nórdicos, Grecia y el sur de España esa cifra cae bajo el 13 %.
Esta diferencia no es solo visual: la industria es la que más impulsa la productividad y los salarios. Cuando falta, los servicios que la sustituyen suelen pagar menos y generar menos riqueza.
Aunque la mayoría de países europeos han visto caer su peso industrial, Alemania sigue siendo una excepción, con casi el 20 % del valor añadido bruto proveniente de la industria, frente a la media europea del 15,6 %.
Sin embargo, la presión es alta: la cuota de la UE en el valor añadido industrial mundial bajó del 20,8 % en 2000 al 16,3 % en 2023, y entre 2018 y 2024 se perdieron alrededor de 700 000 empleos industriales.
¿qué revela el mapa de la desindustrialización?
El mapa, basado en datos de 2023, muestra que en regiones como Polonia o la República Checa el empleo industrial supera el 30 %, mientras que en el sur de España o en los países nórdicos está por debajo del 13 %.
Esta brecha visualiza una Europa dividida entre zonas “fabricantes” y zonas “serviciales”.
¿por qué la industria sigue siendo clave?
La industria no solo crea puestos directos, sino que también eleva la productividad de toda la economía y permite salarios más altos.
Además, una base industrial fuerte reduce la dependencia de importaciones estratégicas como los semiconductores o equipos médicos.
¿qué países están ganando o perdiendo terreno?
Alemania mantiene cerca del 20 % del valor añadido industrial, pero enfrenta recortes masivos, como el despido de 11 000 trabajadores en ThyssenKrupp Steel en 2024.
En Francia la industria representa solo el 10,6 % del valor añadido, mientras que en España llega al 11,7 %, con una gran diferencia entre el industrial norte (La Rioja, Navarra) y el turístico sur.
En conjunto, la UE ha perdido 700 000 empleos industriales en los últimos seis años, reflejando una tendencia de desindustrialización que afecta a toda la región.
