
el desierto de atacama: cuando la energía solar choca con los telescopios
Chile cuenta con un desierto de 105.000 km² llamado Atacama, uno de los lugares más secos del planeta. Su clima extremo lo hace perfecto para estudiar cómo sobreviven plantas y animales, pero también es un paraíso para la observación del espacio y para las energías renovables.
Gracias a su luz constante, Atacama se ha convertido en la gran batería natural del país: allí hay enormes parques solares y eólicos, y además un salar que guarda una de las mayores reservas de litio del mundo, clave para fabricar baterías de coches eléctricos.
Sin embargo, no todo es positivo. Un consorcio energético planeó construir un parque fotovoltaico de más de 3.000 hectáreas y una instalación para producir hidrógeno verde a solo 10 km del Observatorio Paranal, que alberga telescopios como el Very Large Telescope y el futuro Extremely Large Telescope.
Los astrónomos protestaron porque la luz, el polvo y las microvibraciones de esas máquinas podrían arruinar las condiciones únicas del cielo, que ofrece más de 300 noches limpias al año y alrededor de 30 sitios de observación en la zona. Tras meses de presión, el proyecto fue cancelado, pero los científicos advierten que la legislación chilena sobre protección del cielo sigue siendo débil.
¿por qué el desierto de atacama es el tesoro solar de chile?
Con 105.000 km² de superficie y casi ninguna nubosidad, Atacama recibe una cantidad enorme de luz solar, lo que lo convierte en el lugar ideal para instalar parques solares y eólicos. Además, el salar de la zona contiene una de las mayores reservas de litio del planeta, esencial para las baterías de los vehículos eléctricos.
el plan de hidrógeno verde que puso en jaque a los telescopios
Una empresa energética propuso un proyecto de más de 3.000 hectáreas para generar hidrógeno verde y amoníaco, a solo 10 km del Observatorio Paranal. Los astrónomos advirtieron que la contaminación lumínica, el polvo y las microvibraciones afectarían la precisión de telescopios como el Very Large Telescope y el futuro Extremely Large Telescope.
¿qué le depara el futuro al cielo más limpio del planeta?
Después de meses de protestas, el proyecto fue abandonado, pero la victoria no garantiza la protección del cielo. En la zona existen unos 30 observatorios y se registran más de 300 noches sin nubes al año, por lo que los científicos piden leyes más estrictas para evitar nuevos conflictos entre renovables y la astronomía.
