
Descubren la primera cueva volcánica en Venus, un hallazgo que cambia nuestra visión del planeta
Los astrónomos han confirmado la existencia de una cueva volcánica en Venus, un hallazgo que podría cambiar nuestra comprensión del planeta vecino. La cueva se encuentra en la ladera occidental de Nyx Mons, un volcán de tipo escudo con un diámetro de 362 kilómetros.
El descubrimiento se realizó mediante el reanálisis de datos de radar capturados por la sonda Magellan de la NASA en los años noventa. Los científicos detectaron una firma de radar única en el pozo denominado «A», que indica la presencia de un vacío horizontal que se extiende bajo la superficie.
La cueva volcánica tiene un diámetro de aproximadamente 1 kilómetro y se estima que el sistema completo podría recorrer 45 kilómetros. Este descubrimiento podría tener implicaciones importantes para la exploración futura de Venus.
¿Qué es una cueva volcánica?
Una cueva volcánica se forma cuando el techo de un tubo de lava generado por volcanes se colapsa. Esto crea un tragaluz o skylight que permite a los científicos detectar la presencia de una cavidad bajo la superficie.
En el caso de Venus, la cueva volcánica se encuentra en la ladera occidental de Nyx Mons, un volcán de tipo escudo con un diámetro de 362 kilómetros. La cueva tiene un diámetro de aproximadamente 1 kilómetro y se estima que el sistema completo podría recorrer 45 kilómetros.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Este descubrimiento es importante porque podría cambiar nuestra comprensión de la geología de Venus. La formación de tubos volcánicos se debe al enfriamiento de la capa superior de los flujos de lava basáltica, creando una aislante costra bajo la cual el magma sigue fluyendo.
Además, la baja gravedad y la densa atmósfera de Venus parecen favorecer que estos volcanes generen conductos mucho más espaciosos y resistentes que los de la Tierra. Esto podría tener implicaciones importantes para la exploración futura de Venus.
¿Qué sigue en la exploración volcánica venusina?
El éxito de este análisis sugiere que muchas otras entradas a cuevas volcánicas podrían haber pasado desapercibidas debido a la resolución de 75 metros por píxel de los datos antiguos. Sin embargo, futuras misiones a Venus, como EnVision y VERITAS, contarán con sistemas de radar mucho más precisos, capaces de detectar tragaluces más pequeños y mapear con detalle el subsuelo.
