Descubren un Mundo Oculto Bajo el Hielo Antártico: Rocas Rosadas Revelan Secretos Milenarios

Descubren un Mundo Oculto Bajo el Hielo Antártico: Rocas Rosadas Revelan Secretos Milenarios

  • ShadowPulse
  • Marzo 25, 2026
  • 6 minutos

Un fascinante descubrimiento en la Antártida ha sacudido a la comunidad científica: la aparición de rocas rosas a gran altitud, a 750 metros sobre el nivel del mar. Estas formaciones rocosas no son un fenómeno aislado, sino que revelan la existencia de un vasto y antiguo mundo subterráneo oculto bajo kilómetros de hielo. El estudio, publicado en Nature Communications Earth & Environment, desvela la presencia de un gigantesco cuerpo de granito subglacial con una antigüedad asombrosa.

Las imágenes capturadas por satélite muestran estos bloques rosados sobre las montañas Hudson, rodeados de nieve y roca volcánica oscura, creando un contraste visual impactante. La investigación ha logrado datar su formación en aproximadamente 175 millones de años, durante el período Jurásico, lo que proporciona una ventana al pasado geológico profundo del continente helado. Los científicos creen que estas rocas fueron transportadas desde un cuerpo subglacial masivo, con un diámetro de unos 100 kilómetros y siete kilómetros de grosor, a través del movimiento del hielo.

Este hallazgo no solo arroja luz sobre la historia geológica de la Antártida, sino que también ofrece información crucial sobre el comportamiento pasado y futuro de la capa de hielo antártica, un factor clave en la predicción del aumento del nivel del mar. Las rocas actúan como archivos naturales, preservando evidencias de erosión y transporte que ayudan a reconstruir la evolución del paisaje antártico y a comprender mejor los procesos que lo han moldeado a lo largo del tiempo.

Un Misterioso Mundo Rosado: El Descubrimiento de las Rocas Antiguas

La aparición repentina de rocas rosadas en la Antártida occidental, elevándose a 750 metros sobre el nivel del mar, ha intrigado a los investigadores. Estas formaciones anómalas se encuentran sobre las montañas Hudson, contrastando con el paisaje circundante de nieve, hielo y roca volcánica oscura. Un estudio reciente publicado en Nature Communications Earth & Environment revela que estas rocas son fragmentos de granito rosado, datados en aproximadamente 175 millones de años, lo que indica su origen durante el período Jurásico. La investigación sugiere que estas rocas provienen de un enorme cuerpo de granito subglacial, oculto bajo kilómetros de hielo y descubierto gracias a una combinación de análisis geológicos y datos de gravedad.

El equipo de científicos liderado por el British Antarctic Survey empleó técnicas de datación radiactiva para determinar la antigüedad de las rocas. Además, utilizando datos de vuelos científicos que detectaron variaciones en la gravedad sobre el sector sur de las montañas Hudson, lograron identificar una anomalía consistente con la existencia de una masa enterrada bajo el glaciar Pine Island. Este cuerpo de granito subglacial se estima que tiene unos 100 kilómetros de ancho y siete kilómetros de grosor, lo que lo convierte en una estructura geológica significativa. El análisis conjunto de estas evidencias ha permitido reconstruir un fascinante capítulo de la historia antártica.


Bloques Erráticos Glaciares: Un Viaje Cuesta Arriba

La forma en que las rocas rosadas llegaron a estar asentadas sobre las montañas Hudson es un enigma que los investigadores han logrado resolver. La teoría más aceptada apunta a que se trata de bloques erráticos glaciares, es decir, fragmentos de roca transportados a grandes distancias por el movimiento del hielo. Lo inusual en este caso es que estas rocas fueron empujadas cuesta arriba, desafiando la tendencia habitual de los bloques glaciares a descender por pendiente. Los científicos explican que cambios en la forma, tamaño o dirección del flujo glacial pudieron haber provocado este fenómeno.

Tom Jordan, autor principal del estudio y geofísico del British Antarctic Survey, enfatiza la importancia de este hallazgo: “Es extraordinario que los bloques de granito rosado observados en la superficie nos hayan conducido a un gigante oculto bajo el hielo”. El movimiento del glaciar actuó como un transportista, llevando consigo estos fragmentos desde las profundidades hasta las alturas, revelando así la existencia del cuerpo subglacial masivo. Este proceso glacial también proporciona información valiosa sobre cómo ha fluido la capa de hielo antártica a lo largo del tiempo.


Un Archivo Natural Bajo el Hielo: Revelaciones Sobre el Pasado Antártico

Las rocas rosas no son solo un descubrimiento geológico interesante; también funcionan como un archivo natural que registra información crucial sobre la historia del planeta y la evolución de la Antártida. Cada bloque conserva señales de erosión, transporte y depósito que permiten a los científicos reconstruir cómo el hielo ha erosionado y modificado el paisaje antártico a lo largo de millones de años. En una región donde gran parte del terreno permanece inaccesible, estos registros geológicos son particularmente valiosos.

Joanne Johnson, coautora del estudio y geóloga del British Antarctic Survey, destaca que “las rocas ofrecen un registro asombroso de cómo ha cambiado nuestro planeta con el paso del tiempo”. Identificar la procedencia de estas rocas permite comprender mejor cómo podría transformarse la capa de hielo de la Antártida occidental en el futuro, una información esencial para anticipar los impactos del aumento del nivel del mar en las poblaciones costeras alrededor del mundo.


Robots Exploradores: Descubriendo lo Desconocido Bajo el Hielo

En un esfuerzo complementario a la investigación geológica, robots submarinos han sido desplegados bajo el hielo de la Antártida para explorar zonas remotas e inaccesibles. Uno de estos robots pasó ocho meses incomunicado en el fondo del océano antes de regresar con datos valiosos sobre una región previamente desconocida. Este éxito demuestra que los vehículos autónomos son herramientas viables para investigar áreas donde la observación directa es imposible, abriendo nuevas vías para la exploración científica.

Estos robots permiten recopilar información detallada sobre las condiciones ambientales y geológicas bajo el hielo, complementando los datos obtenidos a través de métodos tradicionales como la datación de rocas y mediciones de gravedad. La combinación de estas técnicas proporciona una comprensión más completa del mundo oculto bajo la capa de hielo antártica, revelando secretos que podrían tener implicaciones importantes para nuestra comprensión del cambio climático y el futuro del planeta.


Fuente: Elconfidencial