
Descubre la sorprendente adaptación al arsénico de los habitantes de los Andes: una nueva evolución humana
Un estudio publicado en *Molecular Biology and Evolution* revela que una población de la localidad argentina de San Antonio de los Cobres, situada a más de 3.700 metros de altitud, ha desarrollado una adaptación genética única para tolerar el arsénico presente en el agua. Los investigadores identificaron variantes del gen AS3MT que favorecen la conversión del arsénico en compuestos menos dañinos, reduciendo la acumulación de la forma tóxica MMA. Esta adaptación, producto de más de 7.000 años de exposición continua, constituye una evidencia clara de que la evolución humana sigue activa frente a agentes químicos.
Cómo el arsénico desafía la vida en los Andes
El agua de varias comunidades andinas contiene concentraciones de arsénico que superan los límites seguros establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Mientras que en la mayoría de la población mundial una exposición prolongada provoca problemas cutáneos, neurológicos y cáncer, los habitantes de San Antonio de los Cobres han convivido durante milenios con estos niveles sin presentar los efectos típicos.
Este entorno hostil ha ejercido una fuerte presión selectiva, favoreciendo a aquellos individuos con mutaciones que mejoran la metabolización del arsénico. Con el tiempo, esas variantes se han vuelto predominantes en la población, convirtiéndose en una característica genética distintiva que permite la supervivencia y el desarrollo en condiciones que serían letales para la mayoría.
El papel del gen AS3MT en la detoxificación
El gen AS3MT codifica una enzima responsable de la metilación del arsénico, proceso clave para su eliminación del organismo. En la mayoría de los humanos, la actividad de esta enzima produce una mayor proporción del metabolito monometilarsénico (MMA), altamente tóxico, y una menor cantidad de dimetilarsénico (DMA), que se excreta más fácilmente.
Los científicos de la Universidad de Uppsala identificaron en los residentes de San Antonio de los Cobres variantes específicas de AS3MT que aumentan la eficiencia de la conversión de MMA a DMA. Estas mutaciones reducen la acumulación de compuestos tóxicos y se encuentran con una frecuencia mucho mayor que en otras poblaciones sudamericanas analizadas.
Implicaciones para la evolución humana y la salud pública
Este hallazgo constituye una de las primeras pruebas genéticas de adaptación humana a un contaminante químico, demostrando que la selección natural puede actuar rápidamente cuando la presión ambiental es constante. La capacidad de metabolizar arsénico de forma segura abre nuevas preguntas sobre otras posibles adaptaciones ocultas en poblaciones expuestas a toxinas.
Los investigadores sugieren que estudios similares podrían revelar adaptaciones en regiones con alta exposición a metales pesados, como partes de Asia o África. Comprender estos mecanismos genéticos no solo amplía nuestro conocimiento de la evolución, sino que también podría inspirar nuevas estrategias para mitigar los efectos del arsénico en la salud global.
