
descubre la ruleta de boquillas que revoluciona la impresión 3D
La impresión 3D siempre ha tenido tres problemas principales: residuos, tiempo y calidad. Cambiar de color o material obliga a purgar el filamento, lo que genera “caquita” y alarga mucho el proceso.
Mova ha lanzado una impresora que usa una ruleta de 12 boquillas. Cada boquilla está vinculada a un filamento distinto, así que al cambiar de color basta con girar la ruleta y no se pierde tiempo ni material.
- Hasta 12 boquillas y 36 colores simultáneos.
- Cambios un 50 % más rápidos.
- Reducción de residuos en un 90 %.
Además, se pueden combinar boquillas de diferentes diámetros (0,2 mm, 0,4 mm, 0,6 mm y 0,8 mm) para imprimir detalles finos y rellenar rápido.
El módulo AMS RFD‑6 almacena hasta seis colores y los seca a 85 °C; conectando seis módulos se llegan a 36 colores. La máquina alcanza 800 mm/s de velocidad, 25 000 mm/s² de aceleración y un volumen de impresión de 300 × 300 × 300 mm, con una precisión de 0,02 mm.
Todo esto tiene un precio de 2 099 €, y se empezará a vender en junio.
cómo funciona la ruleta de 12 boquillas
En lugar de detener la impresión para cambiar el filamento, la impresora gira una ruleta que ya tiene cada color o material preparado en su propia boquilla. Al pasar de negro a blanco, simplemente se selecciona la boquilla correspondiente y la pieza sigue imprimiéndose.
Este método elimina la fase de purga, por lo que no se genera “caquita” y el proceso es mucho más fluido.
qué ventajas trae en tiempo y residuos
Según los datos de Mova, los cambios de material son un 50 % más rápidos y el residuo de filamento se reduce en un 90 %. Así, una pieza que antes podía tardar días en imprimirse en varios colores ahora se hace en unas pocas horas.
El ahorro de material también hace que el coste por impresión sea mucho menor.
especificaciones que flipan de la nueva impresora
La máquina soporta boquillas de 0,2 mm, 0,4 mm, 0,6 mm y 0,8 mm, lo que permite combinar detalle y velocidad en la misma pieza. Puede imprimir a 800 mm/s, con una aceleración de 25 000 mm/s² y una precisión de 0,02 mm al cambiar de boquilla.
El extrusor llega a 350 °C y la cámara a 65 °C, y el AMS RFD‑6 seca los filamentos a 85 °C, almacenando hasta 36 colores si se conectan varios módulos.
