
descubre el radar cybertruck que ya patrulla las carreteras de España
Un nuevo radar cybertruck ha empezado a circular por las carreteras españolas. Su aspecto es un remolque metálico de líneas angulosas que recuerda a un camión futurista, pero bajo ese diseño se esconde una tecnología avanzada.
Este dispositivo es autónomo y funciona con baterías de alto rendimiento, lo que le permite estar activo durante largos periodos sin necesidad de conexión eléctrica. Puede controlar varios carriles a la vez y registrar infracciones con gran precisión, enviando las sanciones automáticamente.
Para garantizar su seguridad, incorpora sensores que detectan movimientos sospechosos y mecanismos anti‑manipulación que dificultan cualquier intento de sabotaje.
En España, el primer despliegue se realizó en Cataluña en 2023. Actualmente hay unas diez unidades operativas y se espera ampliar la flota hasta 2026, con planes de instalarlas en tramos como la AP‑7.
En Francia, estos radars representan solo el 7,5 % del total, pero generan más de una cuarta parte de las multas, demostrando su alta capacidad de detección.
Las autoridades los priorizan en zonas con alta siniestralidad o en áreas de obras, donde su movilidad y adaptabilidad los convierten en una herramienta muy eficaz para mejorar la seguridad vial.
¿qué es el radar cybertruck y cómo funciona?
El radar cybertruck es un trailer móvil equipado con un cinemómetro de última generación. Gracias a sus baterías, puede operar sin cables durante días.
Su capacidad para monitorizar varios carriles simultáneamente permite detectar infracciones de velocidad, uso del móvil y otras conductas peligrosas.
¿por qué este radar es tan eficaz?
Los datos franceses muestran que, aunque solo cubren el 7,5 % de los puntos de control, generan más del 25 % de las multas, lo que indica una alta tasa de detección.
Además, al estar autónomo, reduce la necesidad de intervención humana y envía las sanciones de forma automática, agilizando el proceso.
¿dónde y cuándo lo verás en España?
El primer lote se instaló en Cataluña en 2023 y ya cuenta con unas diez unidades. Se prevé su expansión a otras autopistas, como la AP‑7, durante 2026.
Se colocan principalmente en tramos con alta siniestralidad o en zonas de obras, donde su movilidad permite una vigilancia constante y eficaz.
