
descubre cómo la materia oscura que se choca consigo misma explica tres misterios cósmicos
Un nuevo estudio propone que la materia oscura no es totalmente fantasma, sino que sus partículas pueden chocarse entre sí y crear objetos extremadamente densos.
Esta idea podría dar una explicación única a tres fenómenos que hasta ahora desconcertaban a los astrónomos: la lente gravitacional extraña de JVAS B1938+666, la cicatriz en la corriente estelar GD‑1 y el inusual cúmulo estelar Fornax 6 en la galaxia satélite Fornax.
Si las partículas de materia oscura interactúan, pueden intercambiar energía y momento, provocando un colapso gravitotérmico que forma núcleos con una masa de alrededor de un millón de veces la del Sol. Estos núcleos serían lo suficientemente pesados como para actuar como perturbadores gravitacionales en los tres casos mencionados.
Además, la ESA ha observado que el cometa 3I/ATLAS está perdiendo hielo a una velocidad asombrosa: alrededor de 70 piscinas olímpicas al día, lo que equivale a unos 175 millones de litros de hielo cada 24 horas.
el choque secreto de la materia oscura
En el modelo tradicional, las partículas de materia oscura pasan unas a otras como fantasmas. La nueva hipótesis sugiere que, al colisionar, intercambian energía y forman núcleos ultradensos con una masa de ~10^6 M☉.
las tres pistas cósmicas que encajan
El objeto denso generado por estos choques podría explicar la distorsión de luz en JVAS B1938+666, la marca dejada en la corriente GD‑1 y la extraña concentración de estrellas en Fornax 6, todas ellas difíciles de reconciliar con la materia oscura fría estándar.
¿qué pasa con el cometa que pierde hielo a ritmo de piscinas?
Mientras la teoría se prueba en el cosmos, la ESA ha medido que el cometa 3I/ATLAS pierde hielo a una velocidad de 70 piscinas olímpicas por día, es decir, unos 175 millones de litros diarios, un dato que también sorprende a los científicos.
