
descubre el castillo medieval de Olite y pasa la noche como un rey
Imagina un pueblo donde las calles de piedra parecen haberse detenido en el tiempo y donde puedes pasar la noche dentro de un castillo medieval. Ese es Olite, en la zona media de Navarra, y su castillo, el Palacio Real, está listo para que vivas una experiencia de otro siglo.
El castillo está dividido en dos partes: el Palacio Viejo, que hoy alberga un parador donde puedes dormir como un rey, y el Palacio Nuevo, restaurado en 1937 y abierto al público. Puedes recorrerlo con audioguÃa o un tour guiado, y si vas con niños, la visita infantil incluye material didáctico.
- Cámaras reales con ventanales abocinados y el patio del naranjo.
- Torres emblemáticas: la del Homenaje (la más alta), la de las Tres Coronas y la de los Cuatro Vientos, que ofrecen vistas al casco urbano y a los viñedos.
- El pozo de hielo, con una tapadera parecida a una cáscara de huevo, usado para conservar alimentos.
- Jardines: el principal con naranjos, la Pajarera y la Morera, que alberga una morera centenaria declarada Monumento Natural.
Todo ello rodeado de casas nobles, galerÃas medievales e iglesias que completan el encanto del lugar.
¿te atreves a dormir en un castillo medieval?
El parador del Palacio Viejo te permite pasar la noche en habitaciones decoradas al estilo de la época, con vistas a los muros y a los jardines. Despertarás con el sonido de los pájaros y el aroma de los naranjos.
Además, puedes combinar la estancia con una visita guiada para conocer la historia de los reyes que vivieron allÃ.
descubre las torres y el pozo de hielo que parecen sacados de una pelÃcula
La torre del Homenaje domina el horizonte y es la más alta del conjunto, mientras que la torre de los Cuatro Vientos te permite observar los viñedos y el casco urbano.
El pozo de hielo, con su enorme tapadera en forma de huevo, era esencial para conservar alimentos en invierno.
explora los jardines secretos y las calles de piedra de olite
Los jardines del castillo incluyen el patio de los naranjos, la Pajarera y la Morera, donde crece una morera centenaria protegida como Monumento Natural.
Pasea por las calles de piedra del pueblo, siente el ambiente medieval y descubre tiendas artesanas y plazas llenas de vida.
