
los demócratas amenazan con bloquear la ley fisa si el nuevo jefe de inteligencia se queda
Los demócratas han advertido que no votarán para volver a autorizar la sección 702 de la ley FISA si el ex‑presidente permite que Bill Pulte continúe como director interino de inteligencia.
Pulte, nombrado por el presidente, no tiene experiencia en seguridad nacional ni en la comunidad de inteligencia; antes dirigía la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda.
El plazo para renovar la sección 702 vence el viernes 12 de junio, y se está negociando una extensión de tres años, mientras los republicanos temen que el presidente haya complicado un acuerdo bipartidista.
El líder demócrata Hakeem Jeffries, el senador Mark Warner y el senador Ron Wyden han criticado la designación, diciendo que el problema real es la vigilancia sin orden judicial, no solo la presencia de Pulte. La senadora republicana Lisa Murkowski también ha expresado su preocupación por el futuro de la ley.
¿por qué los demócratas quieren frenar la ley fisa?
Según los demócratas, la sección 702 permite a la CIA y la NSA recopilar datos de estadounidenses sin una orden judicial clara, lo que vulnera la privacidad y las libertades civiles.
Jeffries afirma que, sin reformas, la ley sigue siendo una herramienta de espionaje masivo que necesita límites más estrictos.
el polémico pasado de bill pulte
Pulte llegó al cargo sin haber trabajado antes en el ámbito de la inteligencia. Su trayectoria incluye dirigir la agencia de vivienda y, en 2021, sugerir investigaciones contra figuras como la fiscal de Nueva York Letitia James, lo que muchos ven como un intento de usar la ley para atacar a críticos del presidente.
Los senadores Warner y Wyden describen su nombramiento como un "riesgo de seguridad nacional" y advierten que podría usarse para justificar acciones controvertidas, como interferir en elecciones.
el reloj corre: fecha límite y posibles consecuencias
El Congreso debe decidir antes del 12 de junio si extiende la FISA por tres años. Si los demócratas retienen su voto, la ley podría quedar sin renovar, lo que afectaría las capacidades de vigilancia de EE. UU.
Los republicanos, como Lisa Murkowski, temen que la falta de acuerdo dificulte la aprobación y genere incertidumbre sobre la seguridad nacional.
