
El cultivo de arroz enfrenta un límite térmico que podría cambiar su producción
Durante 9.000 años, el arroz ha sido un pilar en la dieta de más de la mitad de la población mundial. Sin embargo, su cultivo está a punto de enfrentar un desafío sin precedentes debido al aumento de las temperaturas.
El arroz tiene un límite térmico que ha permanecido constante durante milenios, pero el cambio climático está a punto de romper esta barrera. Los expertos advierten que el aumento de temperaturas podría hacer que las regiones que hoy son graneros de arroz se vuelvan biológicamente hostiles para la planta.
¿Cuál es el límite térmico del arroz?
El arroz tiene un límite térmico que ha permanecido constante durante 9.000 años. Sin embargo, el aumento de temperaturas debido al cambio climático está a punto de romper esta barrera.
Los expertos han analizado datos arqueológicos y registros contemporáneos de cultivo y proyecciones climáticas futuras. Descubrieron que las civilizaciones antiguas plantaban arroz en condiciones de temperatura similares a las máximas que soportan las variedades actuales.
Consecuencias del aumento de temperatura
El aumento de temperatura está provocando alteraciones en los ciclos de vida y floración de la planta, además de una peor utilización del recurso térmico en varias de las zonas arroceras más importantes.
Esto se traduce en una drástica caída de la producción a nivel global. Ya en 2017, las investigaciones publicadas advirtieron sobre las plausibles pérdidas de rendimiento del arroz bajo el futuro calentamiento climático.
El problema social
Las alteraciones climáticas están aumentando la brecha de rendimiento entre los países de ingresos bajos y los de ingresos medios y altos. Mientras las naciones más ricas podrán invertir en nuevas infraestructuras, sistemas de refrigeración para los cultivos o variedades genéticamente modificadas para ser más resistentes, las naciones más dependientes del arroz sufrirán el embate de las pérdidas de producción sin poder hacer casi nada.
