
consigue huevos mollet perfectos en 5 minutos y 9 ideas para usarlos
Los huevos mollet son esos huevos con la yema semilíquida y la clara firme, justo entre un huevo duro y uno pasado por agua.
Para conseguirlos necesitas hervirlos 5 minutos con la cáscara. La clave está en controlar el tiempo y usar agua con sal y un chorrito de vinagre.
- Ingredientes (para 1 huevo): 1 huevo a temperatura ambiente, agua, 5 g de sal, 15 ml de vinagre.
Pasos: llena una olla con agua suficiente, llévala a ebullición y baja el fuego. Con una cuchara coloca el huevo, añade la sal y el vinagre, y cuece 5 minutos. Después pásalo a un bol con agua helada para cortar la cocción, golpéalo suavemente y pélalo, preferiblemente bajo el agua.
Una vez listo, puedes comerlo tal cual o sobre una tostada con aguacate y germinados, espolvoreado con sal y pimienta.
Ideas para usar los huevos mollet (9 recetas):
- Salteado de pak choi con setas
- Ramen japonés
- Noodles o fideos asiáticos
- Ensalada de judías verdes
- Ensalada templada de espárragos verdes
- Guisantes lágrima en su caldo
- Tostas de aguacate
- Espaguetis de calabacín al pesto
- Huevos al horno
¿quieres huevos mollet perfectos en 5 minutos?
El truco está en hervir el huevo con cáscara justo cinco minutos y luego enfriarlo en agua helada. Así la yema queda semilíquida y la clara lo suficientemente firme para pelarla sin que se rompa.
Añade una cucharadita de sal y un chorrito de vinagre al agua; el vinagre ayuda a que la cáscara se desprenda más fácilmente.
9 recetas fáciles para darle vida a tus huevos mollet
Una vez que tengas el huevo listo, úsalo como protagonista en platos como salteado de pak choi con setas, ramen japonés o noodles asiáticos. También quedan geniales en ensaladas de judías verdes, espárragos templados o sobre tostas de aguacate.
Si buscas algo más ligero, prueba los espaguetis de calabacín al pesto o los guisantes lágrima en su caldo. Para una opción más reconfortante, los huevos al horno son una apuesta segura.
trucos de pro para pelar huevos sin romperlos
Después de la cocción, golpea suavemente el huevo contra la encimera y rueda para agrietar toda la superficie. Sumérgelo en agua helada y pélalo bajo el agua; el agua se cuela entre la membrana y la clara, facilitando el desprendimiento.
Si prefieres pelarlo fuera del agua, hazlo con mucho cuidado y usa una cuchara para ayudar a separar la cáscara.
