El colapso del proyecto Trojena: la estación de esquí del desierto saudí se queda sin futuro

El colapso del proyecto Trojena: la estación de esquí del desierto saudí se queda sin futuro

  • IronFable
  • Abril 1, 2026
  • 2 minutos

La ambiciosa iniciativa saudí de crear la estación de esquí Trojena en el desierto de Tabuk se ha detenido de forma abrupta tras la rescisión de tres contratos clave. Neom canceló los acuerdos con la constructora italiana Webuild y la malaya Eversendai, responsables de la presa y del suministro de acero estructural, y también anuló el contrato del túnel de 12,5 km para The Line adjudicado a Hyundai y socios. Con una inversión que llegó a 38 000 millones de dólares y el uso de 130 000 toneladas de acero, el proyecto perdió también la sede de los Juegos Asiáticos de Invierno 2029, quedando las estructuras a medio construir abandonadas.

El sueño de esquiar en el desierto se desvanece

El príncipe heredero Mohamed bin Salmán había apostado por Trojena como la metáfora del poderío tecnológico saudí, pero la cancelación de los contratos con Webuild y Eversendai ha dejado la presa apenas al 30 % de su obra y el suministro de acero sin futuro. Sin la infraestructura hídrica necesaria para generar nieve artificial, la visión de pistas elevadas y remontes mecánicos quedó sin base, provocando la pérdida del evento deportivo previsto.

Costes desorbitados y la caída del presupuesto

Los documentos internos de 2023 revelan que el presupuesto de Trojena se disparó a 38 000 millones de dólares, el doble de la estimación inicial de dos años antes. Para levantar la aldea de esquí se planificaron 130 000 toneladas de acero, una cantidad superior al doble del Empire State Building, y la construcción de una presa con un diseño invertido que jamás se completó. La falta de financiación y el vaciamiento del fondo soberano saudí han convertido al proyecto en una promesa a medio desmantelar.

El futuro incierto de The Line y los demás megaproyectos

La cancelación del contrato del túnel de 12,5 km, adjudicado a Hyundai y sus socios, evidencia que tampoco The Line escapa a la crisis. Tras recortar la población prevista de 1,5 millones a 300 000 para 2030, el proyecto ha visto una revisión de viabilidad por parte del Fondo de Inversión Pública saudí. Mientras los renders de Oxagon, Sindalah y otros resorts siguen circulando, la realidad muestra estructuras oxidadas y lagos cubiertos de tierra, señal de un futuro incierto.