
El COI prohíbe a atletas trans competir en categoría femenina: el polémico test genético SRY que divide a la ciencia
El Comité Olímpico Internacional ha anunciado que, a partir de los Juegos de Los Ángeles 2028, ninguna atleta trans podrá competir en la categoría femenina. La medida se basa en un test genético que detecta el gen SRY, considerado por algunos científicos como insuficiente para determinar ventajas fisiológicas. La decisión, ya adoptada por World Athletics, ha generado críticas de la comunidad académica, que señala la complejidad del desarrollo sexual y la falta de evidencia de que el gen SRY implique una ventaja competitiva.
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¿Qué implica el test SRY?
El test SRY propuesto por el COI busca la presencia del gen SRY, conocido como la región determinante del sexo Y. Su detección indica la existencia de material genético típicamente asociado al desarrollo masculino, pero no revela si el gen está activo, si produce testosterona ni si los receptores hormonales funcionan correctamente. Por ello, la simple presencia del gen no garantiza una ventaja física sobre las competidoras cisgénero.
Expertos advierten que el análisis ignora factores cruciales como los niveles hormonales, la sensibilidad a los receptores y la interacción de múltiples genes. Sin una evaluación integral, el test SRY reduce la complejidad biológica a un único marcador, lo que dificulta una valoración justa de la elegibilidad deportiva en el deporte.
Reacciones de la comunidad científica
Más de treinta académicos han firmado una carta abierta criticando la medida, argumentando que la biología del sexo es un proceso multifactorial que no puede resumirse en un solo gen. Señalan que estudios recientes no encuentran una correlación directa entre el gen SRY y un rendimiento superior en pruebas de fuerza o resistencia.
Además, investigadores que participaron en la creación del test para World Athletics en 2025 han manifestado su desacuerdo, subrayando que el resultado del análisis genético no ofrece información sobre la fisiología real de la atleta. La falta de evidencia sólida ha alimentado el debate sobre la equidad competitiva en el ámbito actual.
Historia de las pruebas de sexo en el deporte
En la década de 1990, el COI introdujo pruebas cromosómicas y la detección del gen SRY para verificar el sexo de las competidoras femeninas, pero fueron abandonadas por sus limitaciones técnicas y riesgos legales. Un caso emblemático fue la descalificación de la española María José Martínez Patiño en 1985, cuya carrera se salvó tras la intervención de un genetista que demostró la ausencia de ventaja fisiológica.
Hoy, la controversia vuelve a resurgir con la intención de proteger la equidad, pero la comunidad científica insiste en la necesidad de métodos más completos que consideren hormonas, receptores y otros marcadores genéticos antes de tomar decisiones que afecten la participación de las atletas trans en el deporte internacional.
