
china arrasa en los mares: 13 millones de toneladas frente al hundimiento de la flota española
La flota china pesca 20 veces más que la española y bate récords: en 2024 declaró 13 millones de toneladas, mientras España cayó hasta las 761.500 toneladas, su cifra más baja de la historia. El nuevo plan quinquenal chino (2026-2030) quiere crecer en calidad, proteger sus caladeros y potenciar la cría de salmón en mar abierto, aunque su flota de larga distancia sigue siendo la más activa del planeta.
El cambio de rumbo llega con una ley que entra en vigor el 1 de mayo de 2026 y busca frenar el agotamiento de los océanos. Mientras, otros países europeos crecen: Portugal subió un 45,6 % y supera ya las 236.000 toneladas; Irlanda se acerca al 10 % y Francia supera las 429.000. A nivel global destacan Ecuador (785.000 t de langostino), Tailandia (1,54 millones en conserva) y México (1,9 millones en túnidos y peces pelágicos).
El golpe de efecto del gigante asiático
En solo cuatro décadas, la flota china ha crecido más de un 300 %, mientras la española ha perdido más del 37 %. La diferencia se nota en los puertos: donde antes llegaban barcos gallegos repletos de merluza, ahora atracan buques asiáticos con redes capaces de cubrir varios campos de fútbol. El plan quinquenal promete reducir entre un 7 % y un 10 % las emisiones netas para 2035, pero mientras tanto la presión sobre los caladeros sigue siendo brutal.
La FAO advierte que esta desigualdad desplaza a flotas tradicionales y aboca a los países europeos a competir por créditos de pesca cada vez más caros. El resultado: desescalada de empleo en la industria y subida del precio del pescado en el mercado.
Mediterráneo en alza, océanos en alerta
No todo son malas noticias. La zona 37 (Mediterráneo y mar Negro) empieza a respirar: el 35,1 % de las poblaciones ya se explota de forma sostenible y la biomasa ha crecido un 15 % desde 2013. La clave ha sido la cooperación regional y la reducción de la presión pesquera en casi un 30 %.
El problema se traslada al Pacífico sudoriental, donde solo el 46 % de las especies se gestiona bien, y al Atlántico centro-oriental, que se queda en un 47,4 %. Entre las especies más codiciadas —anchoveta, colín de Alaska, listado y arenque— apenas el 60 % de sus poblaciones se considera sostenible.
¿Pescado para todos en 2033?
La FAO calcula que el 90 % de la producción pesquera y acuícola seguirá yendo directamente al plato. En los próximos diez años, el pescado disponible para alimentación crecerá 21 millones de toneladas y alcanzará las 186 millones. Para lograrlo, la acuicultura debe despegar: desde el salmón noruego criado en China hasta el langostino ecuatoriano, el reto es producir sin destruir.
Mientras tanto, la flota española afronta su momento más crítico: menos barcos, cuotas recortadas y un futuro que depende de acuerdos internacionales y de la innovación tecnológica. Si no se adapta, el próximo mapa de la pesca podría dejarla fuera de juego.
