
el calamar gigante vuelve a las profundidades australianas
Un buque australiano ha bajado a más de 4.500 metros bajo el mar, recogiendo más de 1.000 muestras de agua para estudiar la vida que habita los cañones de Cape Range y Cloates.
Con la técnica de ADN ambiental, los científicos han detectado fragmentos genéticos de 226 especies, entre peces de profundidad, calamares, cnidarios, equinodermos y mamíferos marinos.
Entre los hallazgos destaca la señal genética del calamar gigante (Architeuthis dux) en seis muestras, el primer registro en la zona occidental de Australia en 25 años.
También se han descubierto animales nunca antes vistos en esas aguas, como el tiburón dormilón, la anguila cusk sin rostro y el pez slender snaggletooth.
el gigante del abismo vuelve a la escena
Los análisis de ADN ambiental han revelado la presencia del calamar gigante a más de 4.500 metros de profundidad, una criatura que puede medir entre 10 y 13 metros y pesar hasta 275 kg.
Sus enormes ojos, de hasta 30 cm, le permiten cazar en la oscuridad total del océano.
qué criaturas ocultas se esconden a 4.500 m
Se identificaron 226 especies de 11 grupos diferentes, entre ellos calamares, peces de profundidad y mamíferos marinos, muchas de ellas nunca antes registradas en Australia Occidental.
- tiburón dormilón
- anguila cusk sin rostro
- slender snaggletooth
cómo el ADN ambiental está cambiando la ciencia marina
Esta técnica permite “ver” sin capturar, usando solo rastros genéticos que los organismos dejan en el agua, lo que abre la puerta a descubrir ecosistemas completos sin dañar el medio.
Los resultados muestran que incluso cañones cercanos pueden albergar comunidades totalmente distintas, subrayando la enorme biodiversidad que aún desconocemos.
