
Cada nuevo modelo de IA es el mejor de la historia hasta que llega el siguiente: así han convertido Anthropic y OpenAI el hype en negocio
Cada vez que Anthropic o OpenAI anuncian un modelo de inteligencia artificial prometen el más potente jamás creado. La filtración de 3.000 documentos internos de Anthropic revela que su próximo Claude Mythos superará en programación, razonamiento y ciberseguridad al actual Opus 4.6, pero advierte que será muy caro de servir y podría necesitar suscripciones superiores a los 200 $/mes. Mientras, OpenAI prepara el proyecto "Spud" para no perder terreno corporativo.
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Claude Mythos: el salto que asusta hasta a sus creadores
El borrador filtrado describe a Mythos —alias Capybara— como un salto cualitativo, no una mera evolución. Los benchmarks internos lo sitúan 4.6 veces por encima de Opus en programación y ciberseguridad. La sorpresa no es la cifra, sino la advertencia que acompaña al texto: "está muy por delante de cualquier otro modelo en capacidades ofensivas". Tanto que Anthropic planea dar acceso anticipado a empresas de ciberseguridad para que se preparen ante una posible ola de exploits automatizados.
La empresa confirma que Mythos será "el modelo más capaz que hemos creado", repitiendo la letanía que ya usó con Haiku, Sonnet y Opus. La diferencia ahora es el reconocimiento explícito de que la capacidad de ataque supera a la defensa, algo que antes solo se insinuaba. El documento interno habla de "superar con creces los esfuerzos de los defensores", una frase que resume el nuevo estándar: cuanto más inteligente la IA, mayor el riesgo.
OpenAI responde con "Spud" y deja Sora en el olvido
Mientras Anthropic calienta motores, OpenAI ha completado el preentrenamiento de su nuevo modelo, apodado Spud. La información es escasa, pero coincide con un giro estratégico: la compañía ha desviado recursos de Sora para centrarse en clientes corporativos, el terreno donde Claude ha ganado terreno. El objetivo es claro: recuperar la hegemonía en grandes cuentas antes de que Mythos se asiente.
La maniobra refleja una dinámica de respuesta inmediata: cuando una firma anuncia salto cualitativo, la rival acelra el siguiente. El resultado es un calendario de lanzamientos que se adelantan o retrasan en función de lo que filtre la competencia, convirtiendo cada roadmap en un ajedrez de expectativas.
Suscripciones de 200 $ y el límite de los tokens: cuando la IA se vuelve "más tonta"
Los usuarios de planes Claude Pro 100 $ y Max 200 $ están agotando sus cuotas en menos de una hora durante el horario laboral. La razón: los nuevos modelos consumen hasta diez veces más tokens por consulta. Anthropic admite que la demanda crece más rápido que la eficiencia, por lo que limita el uso para mantener la infraestructura. Algunos analistas sospechan que la empresa ajusta la capacidad de respuesta para alargar la vida de los créditos, haciendo que los modelos parezcan "más tontos" de lo que son.
El borrador de Mythos anticipa la solución: una nueva escala de precios. Habla de "muy caro de servir y muy caro para nuestros clientes", lo que apunta a un plan Ultra por encima de los 200 $ mensuales o un pago por uso cercano al dólar por mil tokens. La lógica es simple: si cada modelo nuevo es exponencialmente mejor, también debe ser exponencialmente caro.
Adaptación hedónica: por qué el modelo milagroso de hoy parece lento mañana
Los psicólogos llaman adaptación hedónica al fenómeno por el que un estímulo extraordinario se vuelve normal con el tiempo. En IA ocurre a meses escasos: el modelo que hace seis meses parecía magia hoy se considera básico. Anthropic y OpenAI han convertido ese efecto en motor de negocio: cada lanzamiento redefine lo que el usuario considera imprescindible, creando una barrera de entrada emocional hacia la versión anterior.
La estrategia no es nueva: Apple y Samsung llevan años vendiendo "la mejor cámara de la historia" cada temporada. La diferencia en IA es la velocidad del ciclo: mientras un móvil dura doce meses, un modelo puede quedarse obsoleto en tres. El resultado es una espiral de expectativas que obliga a las firmas a prometer saltos cada vez mayores para mantener la atención del público.
