bloqueo de Ormuz pone en riesgo el helio y los chips de TSMC

bloqueo de Ormuz pone en riesgo el helio y los chips de TSMC

  • NeoLynx
  • Mayo 19, 2026
  • 3 minutos

El cierre del estrecho de Ormuz, provocado por el conflicto con Irán, ha interrumpido de golpe el suministro de materias primas esenciales para la fabricación de semiconductores, afectando a toda la industria tecnológica.

El helio es el gas más crítico: se usa para enfriar obleas y en la litografía EUV. Qatar aporta casi un tercio del helio mundial y Corea del Sur importa alrededor del 65 % de él de allí; los ataques a las instalaciones qataríes podrían tardar hasta cinco años en repararse.

Además del helio, escasean el bromo de alta pureza, el ácido sulfúrico (el Golfo suministra el 45 % del azufre mundial) y los disolventes para fotorresistentes, que antes llegaban principalmente de Irán.

Los fabricantes como Samsung, SK Hynix y TSMC afirman que sus inventarios de helio y bromo cubren varios meses, pero muchos de estos materiales no pueden almacenarse indefinidamente y sus precios están subiendo.

Si la situación se prolonga, los grandes jugadores podrán pagar primas y asegurar suministros, mientras que los fabricantes más pequeños podrían quedar sin material, lo que acabaría repercutiendo en la disponibilidad de dispositivos de consumo y en la industria de la IA.

¿por qué el helio es vital para los chips?

El helio enfría las obleas durante el grabado y mantiene la estabilidad térmica en la litografía EUV; sin él, la producción de chips se detiene. Qatar, responsable de un tercio del helio mundial, ha visto paralizada su producción, y Corea del Sur depende del 65 % de ese suministro.

Una recuperación completa del helio podría tardar hasta cinco años, lo que obliga a fabricantes como Samsung y TSMC a gestionar inventarios muy ajustados.

el bloqueo de Ormuz y la escasez de bromo y ácido sulfúrico

El bromo de alta pureza y el ácido sulfúrico son esenciales para grabar y limpiar obleas. El Golfo exporta cerca del 45 % del azufre mundial, materia prima del ácido, y su interrupción ha reducido la disponibilidad de ambos compuestos.

Los disolventes como el PGMEA, obtenidos del nafta iraní, también se han vuelto escasos, complicando aún más la producción de semiconductores.

¿cuánto durará la crisis y quién sufrirá más?

Expertos estiman entre 12 y 18 meses de dificultades antes de que los precios se estabilicen, aunque la escasez podría prolongarse si no se restablecen las rutas de suministro.

Los gigantes (TSMC, Samsung, SK Hynix) pueden pagar primas y asegurar entregas, pero los fabricantes más pequeños podrían quedarse sin material, afectando tanto a la IA como a los dispositivos de consumo.