
por qué bajar la persiana al máximo empeora el calor
España está viviendo una ola de calor extremo y las autoridades recomiendan beber agua, usar protector solar y evitar salir en las horas más calientes.
En muchos hogares se ha adoptado el llamado “fenómeno búnker”: bajar la persiana al máximo para que el sol no entre. Durante años se ha pensado que así la casa se mantiene más fresca.
Un estudio reciente muestra que cerrar la persiana totalmente puede ser contraproducente. Al quedar sin ventilación, se forma una cámara entre la ventana y la persiana que se calienta rápidamente y transfiere el calor al interior, pudiendo dañar el cristal y la propia persiana.
Los expertos aconsejan dejar pequeñas ranuras de ventilación en la persiana, tanto en la parte superior como una apertura del ancho de una mano en la parte inferior. Así el aire circula, se evita la acumulación de calor y se mejora el aislamiento térmico.
En áticos o viviendas con claraboyas, donde la exposición solar es mayor, es útil instalar persianas específicas para tejados, que reducen el sobrecalentamiento y protegen muebles y suelos de los rayos UV. Usadas casi cerradas pero con ventilación, las persianas ayudan a mantener la casa fresca, ahorrar energía y cuidar el medio ambiente.
el mito de la persiana bajada al 100%
Muchos piensan que si la persiana está totalmente cerrada no entrará calor, pero en realidad se crea una cámara caliente entre la ventana y la persiana.
Ese aire atrapado eleva la temperatura interior y puede dañar tanto el cristal como la propia persiana en jornadas de mucho sol.
cómo una rendija salva tu casa del calor
Dejar una pequeña rendija en la parte superior y otra del ancho de una mano en la parte inferior permite que el aire circule y que el calor se disipe.
Esta ventilación mejora el aislamiento térmico sin que la radiación solar incida directamente sobre el cristal, evitando sobrecalentamientos desiguales.
ventanas, persianas y medio ambiente: la fórmula ganadora
Usar las persianas casi cerradas pero con pequeñas aperturas reduce la necesidad de aire acondicionado, lo que ahorra energía y cuida el planeta.
Además, bloquean la radiaciónUV, protegiendo muebles, parquet y textiles del desvanecimiento de color.
