artemisa ii: la primera misión con gente a la luna en 50 años ya ha vuelto

artemisa ii: la primera misión con gente a la luna en 50 años ya ha vuelto

  • IronFable
  • Abril 13, 2026
  • 4 minutos

La cápsulaOrión Integrity acaba de caer en el Pacífico frente a California y ha cerrado con broche de oro la primera misión con gente a la Luna en más de 50 años. El viaje duró apenas unos días, pero servía para probar que el equipo puede llevar y traer de vuelta a los astronautas sanos y salvos. El contratiempo más sonado fue el váter espacial, que se atascó un par de veces.

Lo más importante es que el módulo de servicio europeo (ESM) –un cilindro de 4 m de alto y 4 m de ancho construido por Airbus– hizo todo lo que debía: dio luz con sus cuatro paneles solares de siete metros, suministró agua, aire y electricidad, y movió la cápsula con sus 33 pequeños motores. Sin él, Orión sería solo un florero de 9 toneladas.

La NASA admitió al final que algunas válvulas del sistema de propulsión se habían quedado atascas, igual que en Artemisa I. Como la trayectoria de vuelta era la misma, decidieron lanzar igual y avisar después. Ahora tocará revisar el escudo térmico, aunque todo apunta a que aguantó el calor del regreso.

Así fue el amerizaje de Orión Integrity

A las 18:42 (hora española) del 11 de abril, la cápsula entró en la atmósfera a casi 40 000 km/h. El escudo térmico superó los 2 000 °C y tres grandes paracaídas frenaron la caída. Integrity tocó el agua con una precisión de segundos y las fuerzas sobre los cuatro astronautas no pasaron de 4 g. En menos de una hora los marines los tenían a bordo del barco de recuperación.

Los ingenieros están felices: la estructura no se agrieta, las ventanillas están intactas y los sensores marcaron que dentro nunca bajaron de 18 °C ni subieron de 26 °C. El váter espacial, eso sí, dio guerra: se bloqueó dos veces y tuvieron que usar bolsas de emergencia. Un problema menor, dicen, que ya se arreglará para la siguiente.

El módulo europeo, el héroe silencioso

El ESM llevó 8 t de combustible y 33 motores: 8 grandes para cambios de rumbo y 25 pequeños para ajustes finos. Gracias a ellos Orión se metió en la órbita lunar eléctrica distante y salió de ella sin ayuda de cohetes gigantes. Además, sus paneles solares de galio y arseniuro generaron 11 kW, suficiente para cargar portátiles, cámaras y hasta la cafetera espacial.

Airbus construye el ESM en Bremen (Alemania) por encargo de la ESA. Cada unidad vale unos 200 millones € y la agencia ya ha pedido seis más. El contrato fija que por cada euro que pone Europa, las empresas del continente ganan acceso a la estación lunar y a futuros vuelos a Marte.

¿Qué viene ahora? Artemisa III y la primera mujer en la Luna

La NASA ya trabaja en la siguiente fase: llevar un lander de SpaceX, bajar a dos astronautas al sur lunar y traerlos de vuelta. La fecha oficial sigue siendo 2027, pero los técnicos creen que 2028 es más realista. Mientras, la Estación Gateway –una mini-estación que orbitará alrededor de la Luna– recibirá sus primeros módulos en 2027.

Los cuatro astronautas de Artemisa II –tres de la NASA y uno del CSA canadiense– pasarán ahora un mes de pruebas médicas y después serán los abuelos publicitarios de la nueva era lunar. Si todo va bien, en menos de dos años alguien pisará el suelo lunar y dirá: «Esto es un pequeño paso…» otra vez, pero con una tableta en la mano y una conexión Wi-Fi desde el espacio.