AMD Radeon Vega: el sueño que no despega

AMD Radeon Vega: el sueño que no despega

  • CrimsonEcho
  • Mayo 27, 2026
  • 3 minutos

Desde hace añosNVIDIA lleva la delantera en el mundo de las tarjetas gráficas, tanto en ordenadores de casa como en servidores.

AMD, que compró ATI en 2006, ha intentado ser su rival y en 2017 lanzó la arquitectura AMD Radeon Vega, su apuesta más ambiciosa para copiar el éxito de los procesadores Ryzen.

Sin embargo, la realidad fue muy distinta y la tarjeta no logró el hype que había generado.

  • Arquitectura vieja: Vega es la última versión de Graphics Core Next (GCN), una tecnología diseñada hace años para competir con las primeras GPUs de NVIDIA como Pascal y Turing. Aunque era buena para cálculos pesados, no estaba optimizada para juegos.
  • Primitive Shaders fueron añadidos para acelerar el renderizado, pero los desarrolladores no los adoptaron, así que nunca funcionaron como se esperaba.
  • Memoria HBM2: en 2017 la mayoría de tarjetas usaba GDDR5X, pero AMD optó por la memoria de alta velocidad HBM2, que ocupa menos espacio y consume menos energía. El problema: es mucho más cara de fabricar y había poco stock, lo que encareció mucho el precio final.

Mientras tanto, NVIDIA siguió con la memoria GDDR5X, más barata y disponible, lo que le permitió ofrecer tarjetas con mejor relación calidad‑precio y ganar rápidamente cuota de mercado.

¿por qué la arquitectura Vega quedó atrapada en el pasado?

Vega se basó en Graphics Core Next (GCN), una arquitectura que ya mostraba su edad cuando salió en 2017. Aunque era potente para cálculos, no estaba preparada para los juegos modernos que exigen rapidez y eficiencia.

Esta falta de optimización hizo que la tarjeta quedara rezagada frente a las nuevas generaciones de NVIDIA, que ya usaban arquitecturas más avanzadas como Pascal y Turing.

el fiasco de los primitive shaders: promesas sin soporte

AMD incluyó los Primitive Shaders con la idea de acelerar el renderizado, pero los estudios de videojuegos no los adoptaron. Sin ese apoyo, la función nunca se activó y la Vega no ganó el rendimiento prometido.

hbm2: la memoria rápida que encareció la Vega

En lugar de la habitual GDDR5X, AMD eligió HBM2, una memoria usada en servidores por su gran ancho de banda y bajo consumo. Aunque era más rápida y ocupaba menos espacio, su coste de producción era muy alto y había escasez de stock.

El precio final de la Vega subió mucho, y los usuarios prefirieron las tarjetas de NVIDIA que ofrecían buena potencia con la más barata GDDR5X, logrando así una mejor relación calidad‑precio.