el ácido de la uva revoluciona el reciclaje de baterías

el ácido de la uva revoluciona el reciclaje de baterías

  • ShadowPulse
  • Abril 21, 2026
  • 2 minutos

Un ácido tartárico, presente de forma natural en las uvas, se está usando para recuperar metales valiosos de baterías usadas, ofreciendo una alternativa más limpia que los métodos tradicionales.

Gracias a la electroobtención, el ácido permite que el cobalto se deposite en un electrodo mientras el níquel permanece en solución, logrando una pureza del 99,1 % y recuperando otros metales como el manganeso con rendimientos cercanos al 100 %.

Este proceso reduce el coste de separación de $0,706 por gramo de cobalto a solo $0,042, y el beneficio neto estimado puede llegar a $33,68 por kilo de cobalto si se incluye el litio. Además, disminuye un 94,7 % los efectos respiratorios y un 88,2 % el agotamiento de combustibles fósiles.

El sistema es circular: recupera el 70 % del ácido tartárico usado, que puede volver al proceso, y se está trabajando para escalar la tecnología a flujos de residuos reales.

¿cómo un ácido de uva separa metales de las baterías?

El ácido tartárico modifica el comportamiento de los iones de cobalto y níquel durante la electroobtención, formando un complejo que permite que el cobalto se deposite selectivamente en el electrodo.

Esta reacción da como resultado una pureza del 99,1 % para el cobalto y facilita la recuperación del níquel y del dióxido de manganeso con rendimientos casi totales.

¿por qué este método es 17 veces más barato?

El proceso sustituye los costosos solventes por electricidad y un bioácido, lo que baja el gasto de separación de $0,706 /g a solo $0,042 /g.

Con estos ahorros, el beneficio neto estimado supera los $33,68 por kilo de cobalto recuperado, haciendo la técnica económicamente atractiva.

¿qué impacto ambiental tiene y por qué es una economía circular?

El uso del ácido de uva reduce un 94,7 % los efectos respiratorios y un 88,2 % el consumo de combustibles fósiles, mejorando notablemente la huella ecológica.

Además, el 70 % del ácido utilizado se recupera y puede reincorporarse al proceso, cerrando el ciclo y favoreciendo una economía circular del reciclaje de baterías.