
por qué los vídeos 4k se saltan en tu smart tv y cómo arreglarlo
¿Alguna vez has visto un vídeo 4k en tu smart tv y se ha quedado a tirones? Eso suele pasar cuando el USB o el disco duro no pueden seguir el ritmo.
El proceso implica cuatro elementos: el dispositivo de origen (pendrive o disco duro), el cable, el software reproductor y la televisión. Si alguno es lento, el vídeo se corta.
Las smart tv que soportan 4k necesitan un hardware capaz de mover muchos píxeles. Si tu televisor es solo Full HD, no notarás tanto el problema, pero con 4k el cuello de botella aparece fácilmente.
El reproductor también cuenta: Kodi, VLC o el propio de la tv pueden comportarse distinto. Cambiar de app a veces soluciona los tirones.
El estándar del puerto USB es clave. Un puerto USB 3.x (pestaña azul) llega a varios gigabits por segundo, mientras que USB 2.0 se queda en 480 Mbps, insuficiente para archivos de 15 GB.
El tipo de unidad también importa. Un SSD externo por USB 3.0 alcanza hasta 600 MB/s, mientras que un HDD mecánico suele superar los 100 MB/s. Los pendrives de calidad apenas llegan a 100 MB/s.
Para comprobar la velocidad real puedes usar una herramienta gratuita que mide lectura y escritura y así saber si tu unidad está a la altura.
el puerto usb: ¿el culpable oculto?
Si tu televisor tiene puertos USB 3.x, busca la pestaña azul y usa un cable que también sea 3.x. Con un puerto 2.0 la transferencia se queda en 480 Mbps, lo que provoca saltos en vídeos de gran tamaño.
Un SSD conectado a un puerto 3.x puede alcanzar cerca de 600 MB/s, suficiente para reproducir sin interrupciones.
¿ssd o hdd? cuál elige tu tele?
Los SSD son más rápidos en lectura y escritura, especialmente con archivos pequeños, mientras que los HDD modernos de 2,5 pulgadas ya superan los 100 MB/s y suelen ser compatibles.
Si usas un HDD antiguo de 2,5 pulgadas, puede que veas más tirones que con un SSD.
el reproductor de vídeo: cambia y gana
Aplicaciones como Kodi o VLC pueden manejar mejor los flujos 4k que el reproductor integrado de la tv. Prueba distintas apps hasta encontrar la que mantenga la reproducción fluida.
Recuerda que el software también necesita recursos; una app ligera ayuda a evitar cuellos de botella.
