trump y la abuela de doordash: el montaje del año que nadie pidió

trump y la abuela de doordash: el montaje del año que nadie pidió

  • ShadowPulse
  • Abril 15, 2026
  • 3 minutos

Donald Trump volvió a convertir la Casa Blanca en un escenario. Esta vez recibió a una repartidora de comida con una camiseta de DoorDash Grandma y dos bolsas de McDonald's. El objetivo: presumir de su nueva ley que libra de impuestos federales a las propinas. El problema: la escena era tan falsa que hasta los memes se burlaron en redes.

La mujer, de 58 años y diez nietos, se llama Sharon Simmons. Empezó a repartir para DoorDash en 2022 y ya había testificado en Nevada a favor de la medida. Ahora vive en Arkansas, pero fue invitada a Washington para la puesta en escena. Trump llegó a decir que «había oído» que ella había ganado 11 000 $ gracias a sus políticas.

La leyNo Tax on Tips forma parte del paquete One Big Beautiful Bill aprobado en julio y empezará a aplicarse en la declaración de 2025. Mientras tanto, DoorDash y su equipo de comunicación reciben críticas por no dejar claro que todo estaba preparado y por asociarse con un presidente que solo tiene un 38 % de aprobación.

¿Una repartidora real o una actriz pagada?

Las redes ardieron con capturas comparativas: Sharon en la Casa Blanca y Sharon el año pasado en una audiencia pública. Muchos usuarios la llamaron actriz pagada. Julian Crowley, responsable de prensa de DoorDash, salió al paso: «Es una repartidora real y una abuela. Vino a celebrar que la ley que ella apoyó se hizo realidad».

Crowley respondió a cada acusación con mensajes en mayúsculas y desafío: «F A K E», leían algunos tuits; «P R E S S C O N F E R E N C E», replicaba él. La empresa no aclaró si Sharon recibió dinero extra por la visita, aparte de sus ingresos habituales por entregas.

Trump casi olvida la propina y termina hablando de Jesús

Cuando una periodista preguntó si la Casa Blanca era buena con las propinas, Trump miró a Sharon, sacó un billete de 100 $ y dijo: «Gracias, me lo recordaste». Antes había intentado sacarle opiniones sobre personas trans, pero ella se limitó a responder que solo quería hablar de impuestos a las propinas.

Al final, el presidente se fue de tema al ser preguntado por una imagen de IA que lo muestra como Jesús. Trump aseguró que creía que era un médico. La escena, tan surrealista como la entrega de hamburguesas, terminó de convertir el acto en trending topic.

Lo que no dijo Trump: recortes a la sanidad y a la ayuda alimentaria

Mientras Trump celebraba las propinas sin impuestos, entraban en vigor otros apartados de la misma ley. Se prevén recortes severos a Medicaid y a programas de vales de comida. California empezó el 1 de abril a retirar ayudas a solicitantes de asilo y víctimas de trata. El 1 de junio le tocará el turno a veteranos, personas sin hogar y antiguos tutelados por protección infantil.

El presidente niega que la gente vaya a perder cobertura, pero los datos de los estados desmienten sus palabras. Para muchos, la gira de la abuela repartidora es solo una cortina de humo ante la llegada de recortes que afectarán a los más vulnerables.