
Tranvías sin raíles: la tecnología china que parece revolucionaria pero tiene sus limitaciones
Imaginar un tranvía que circula por el asfalto como un autobús, sin raíles ni cables aéreos, es posible gracias a la tecnología ART (Autonomous Rail Rapid Transit). Esta tecnología china lleva más de una década en desarrollo y ya opera en varias ciudades del país.
El ART es un autobús articulado de grandes dimensiones que imita la forma y capacidad de un tranvía, pero sin necesitar la infraestructura que hace a los tranvías costosos. Se guía mediante un sistema de marcas pintadas sobre el asfalto y cámaras ópticas.
Cómo funciona el ART
El ART utiliza un sistema de guiado óptico que lee las marcas pintadas sobre el asfalto en tiempo real. También cuenta con un sistema de GPS para complementar la navegación. El vehículo puede transportar hasta 300 pasajeros con tres vagones y alcanza una velocidad máxima de 70 km/h.
Ventajas y limitaciones
La gran promesa del ART es su bajo coste. Desplegar un kilómetro de esta tecnología cuesta entre 7 y 15 millones de dólares, frente a los 20-30 millones por kilómetro de un tranvía convencional. Sin embargo, el desgaste del pavimento puede ser significativo.
Dónde se puede ver hoy
Los ART siguen siendo vehículos con más presencia en China. Fuera de este país, los avances son modestos. Algunos países han realizado pruebas piloto, pero con resultados dispares.
