Una tienda japonesa paga precios altos por ordenadores usados: la escasez de hardware llega al punto de quiebre

Una tienda japonesa paga precios altos por ordenadores usados: la escasez de hardware llega al punto de quiebre

  • IronFable
  • Abril 1, 2026
  • 3 minutos

La escasez de componentes ha alcanzado tal punto en Tokio que la tienda Sofmap Gaming ha colgado carteles pidiendo a sus clientes que le vendan sus ordenadores usados. Las estanterías de la zona de PCs gaming lucen vacías y la compañía asegura que «compra prácticamente cualquier PC» y que paga «bastante caro» por él. El desabastecimiento, originado por la fiebre de la inteligencia artificial, ha desplazado la producción de memorias hacia centros de datos y deja sin stock incluso el mercado de segunda mano.

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De montar PCs a suplicar hardware: la crisis que nadie veía venir

Hace meses bastaba con elegir componentes y ensamblar; hoy encontrar una tarjeta RAM a precio razonable se ha convertido en una odisea. La demanda de memorias de alta gama para entrenar modelos de IA ha desviado la producción de módulos DDR5 y LPDDR5X hacia servidores, dejando a los fabricantes de PCs sin piezas. Micron admite que la demanda «ha superado con creces» su capacidad de suministro. El resultado: tiendas que antes venden ahora ruegan recomprar equipos viejos para poder atender a nuevos compradores.

El fenómeno no es local. Ensambladores europeos y norteamericanos reducen configuraciones o retrasan lanzamientos por falta de chips. El mercado de segunda mano, tradicional refugio de precios bajos, registra cotizaciones récord: una RTX 3080 de cuatro años puede costar hoy más que nueva en 2020. La cadena de suministro se ha roto en el eslabón más débil: la memoria.

¿Por qué la IA se come tus módulos de RAM?

Los centros de datos necesitan memoria de baja latencia y alto ancho de banda para alimentar GPUs que entrenan modelos de lenguaje. Fabricantes como SK Hynix y Samsung priorizan estos lotes porque ofrecen márgenes mayores que los módulos de consumo. La producción total no baja; simplemente se redirige. El usuario final paga el pato: kits DDR5 de 32 GB que costaban 120 € en enero ya rozan los 200 €.

El problema se extiende a consolas y smartphones. Sony acaba de encarecer la PlayStation 5 100 € y analistas pronostican subidas similares en gama media de móviles. Los coches eléctricos, que también usan RAM para sus sistemas de infoentretenimiento, podrían ser la siguiente víctima.

Hardware viejo, nuevo oro: lo que ayer era chatarra hoy es negocio

En este contexto, tu PC de 2019 adquiere valor. Sofmap no es la única que busca equipos usados: páginas de subastas registran incrementos del 40 % en precios medios de GPUs de generaciones anteriores. El motivo: cualquier tarjeta con 8 GB de VRAM sirve para minar o renderizar mientras el mercado aguarda nueva producción.

Para el consumidor, vender hoy puede reportar más dinero que esperar a una renovación que nunca llega. Para la industria, recomprar es la única vía de mantener flujo hasta que la fabricación de memorias realinee sus prioridades. Mientras tanto, montar un PC gaming nuevo se ha convertido en un lujo reservado a quien pague primero y más caro.