Esta necesidad de estar siempre en modo búsqueda obliga a mover la camper con frecuencia, ya sea por normativas que prohíben pernoctar en ciertos lugares o por la simple falta de servicios cercanos. Cada día se convierte en una carrera contra el reloj para encontrar agua, energía y un sitio seguro donde pasar la noche, lo que añade presión y reduce la sensación de descanso... leer más.