Los científicos han identificado el límite exacto de sal que puede poner en peligro al corazón: 4,200 miligramos diarios. Un estudio de la Universidad Vanderbilt demuestra que consumir esta cantidad eleva un 15% el riesgo de insuficiencia cardíaca, casi el doble del máximo recomendado. Incluso pequeñas reducciones en la ingesta salina pueden tener efectos significativos en la salud cardiovascular de los usuarios... leer más.