
Super Mario Bros: la infame película de 1993 que Nintendo quiere borrar de la historia
En 1993, los hermanos Mario saltaron de las consolas a la gran pantalla en una adaptación live-action que desconocía por completo el universo de los videojuegos. Con un presupuesto de 45 millones de dólares y una recaudación inferior a los 40 millones, la cinta se convirtió en un fracaso histórico que obligó a Nintendo a cerrar el grifo cinematográfico de sus franquicias durante treinta años.
De Mushroom Kingdom a Dinohattan: el universo que nadie pidió
En lugar de transportar al espectador al colorido Reino Champiñón, la película planteó una dimensión paralela donde los dinosaurios evolucionaron hasta convertirse en criaturas antropomorfas. Inspirándose en Blade Runner y Mad Max, la ciudad de Dinohattan presentaba un futuro distópico que desentonaba con la estética pixelada de los juegos. El meteorito que extinguió a los dinosaurios sirvió como punto de partida para esta premisa que alejaba la historia de cualquier referente conocido por los fans.
El diseño de producción apostó por un tono oscuro y grotesco, con Yoshi convertido en un dinosaurio casi tan realista como los T-rex de Parque Jurásico. Esta visión contrastaba con la recién estrenada Super Mario World (1990), que hubiera ofrecido un universo mucho más fiel y colorido para la adaptación.
El reparto que no pudo salvar el barco hundido
Bob Hoskins encarnó a Mario y John Leguizamo a Luigi, dos fontaneros de Brooklyn que debían rescatar a una paleontóloga llamada Daisy —interpretada por Samantha Mathis— secuestrada por el villano Bowser Koopa. Dennis Hopper dio vida al antagonista con una interpretación que mezclaba elementos de los juegos con un estilo postapocalíptico que confundió a crítica y público.
Los directores Annabel Jankel y Rocky Morton, conocidos por su trabajo en Max Headroom, aplicaron un enfoque visual innovador pero alejado del espíritu de la franquicia. Nintendo había otorgado control creativo absoluto a la productora Lightmotive, confiando en que el talento del equipo garantizaría el éxito sin intervenir en decisiones creativas.
El fracaso que convirtió a Mario en película de culto
Con una puntuación del 27% en Rotten Tomatoes, Super Mario Bros se convirtió en sinónimo de adaptación desastrosa. La cinta no solo perdió dinero en taquilla, sino que dañó la percepción pública del personaje durante años. El estreno fue tan traumático que Nintendo evitó licenciar nuevas producciones live-action hasta 2023, cuando la nueva película animada rompió récords con un enfoque mucho más fiel a los videojuegos.
A pesar del fracaso inicial, el filme ha ganado seguidores como película de culto por su estética única y su ambición desmedida. Los fans aprecian hoy su valor como curiosidad cinematográfica que marcó un antes y un después en la relación entre Nintendo y Hollywood.
