starship v3: el cohete que cambiará los viajes espaciales

starship v3: el cohete que cambiará los viajes espaciales

  • IronFable
  • Mayo 20, 2026
  • 3 minutos

SpaceX está a punto de lanzar starship v3, el cohete más grande y potente jamás construido.

Este nuevo modelo lleva 33 motores Raptor 3 en su booster Super Heavy, generando unos 18 millones de libras de empuje, casi un 10 % más que la versión anterior, y seis motores en la segunda etapa con más de 3,3 millones de libras de empuje.

La capacidad de carga pasa de 35 toneladas en la versión V2 a 100 toneladas a órbita baja, lo que podría reducir drásticamente el número de lanzamientos necesarios para satélites, módulos de estaciones o aterrizadores lunares.

Entre las mejoras destacan un tubo de transferencia de combustible más rápido, una protección térmica reforzada, aletas de control (grid fins) más grandes y fuertes, y un sistema de “hot‑staging” integrado que facilita la reutilización del booster.

Además, starship v3 incorpora sistemas de acoplamiento y sensores de radiofrecuencia para permitir el reabastecimiento orbital, un paso clave para misiones a la Luna y más allá.

carga gigante: 100 toneladas que cambiarán la industria

Con starship v3 se pueden transportar 100 toneladas a órbita baja, casi tres veces más que su predecesor. Esto significa menos lanzamientos y, a la larga, precios más bajos para satélites y módulos espaciales.

reutilización ultra rápida: menos piezas, más vuelos

El booster ahora tiene 33 motores Raptor 3 y aletas de control 50 % más grandes pero solo tres en lugar de cuatro, lo que permite un descenso más estable y la captura con “chopsticks”.

El nuevo sistema de hot‑staging está integrado en el propio booster, eliminando estructuras desechables y reduciendo el tiempo de reparación entre misiones.

reabastecimiento en órbita: la clave para la exploración profunda

Starship v3 lleva cuatro drogues de acoplamiento y sensores de radiofrecuencia que miden con precisión el combustible en microgravedad, facilitando el reabastecimiento orbital entre dos naves.

Esta capacidad abrirá la puerta a misiones más largas, como el programa Artemis, y permitirá que la humanidad llegue más lejos sin depender de lanzamientos constantes.