
cómo star catcher quiere crear la primera red eléctrica espacial
Star Catcher ha reunido 88 millones de dólares para montar la primera red eléctrica espacial. Con una ronda Serie A de 65 millones, la empresa cuenta con el dinero necesario para su primer lanzamiento a finales de este año.
El proyecto consiste en colocar en órbita baja unos 200 satélites que, mediante beaming óptico, extraerán energía solar y la enviarán a otras naves mediante láseres. Así, los satélites podrán recargar otras misiones sin necesidad de combustible.
El año pasado la compañía batió el récord mundial de transmisión inalámbrica al enviar 1,1 kW al centro espacial de la NASA. Ahora pretende llevar esa energía directamente al espacio.
Sin embargo, la gran cantidad de satélites aumenta el riesgo del síndrome de Kessler, donde colisiones generan más basura espacial. Además, los lanzamientos mismos contaminan la atmósfera alta.
Star Catcher promete avances importantes, pero tendrá que actuar con cautela para no empeorar el problema de los desechos orbitales.
¿cómo funcionará la red eléctrica espacial?
Los satélites de Star Catcher captarán la luz del Sol y la convertirán en energía láser multiespectral. Esa energía será dirigida a otras naves que la necesiten, permitiendo recargas en órbita sin combustible.
¿qué riesgos trae una constelación de 200 satélites?
Colocar tantos satélites eleva la probabilidad de colisiones, lo que podría desencadenar el síndrome de Kessler. Un choque generaría fragmentos que, a su vez, crearían más colisiones.
Los propios lanzamientos también liberan sustancias contaminantes en la atmósfera alta, lo que añade otro problema medioambiental.
¿qué ha conseguido ya Star Catcher?
En 2023 la empresa logró transmitir 1,1 kW de forma inalámbrica al centro espacial de la NASA, estableciendo un nuevo récord. Con los 88 millones de dólares recaudados, planea lanzar su constelación antes de que termine el año.
