
La Seguridad Social empuja a trabajar más años, pero mantiene cerrada la jubilación anticipada
La Seguridad Social está empujando a los trabajadores a retrasar su jubilación todo lo posible, pero mantiene una norma polémica: la penalización en la pensión de quienes se jubilan antes de tiempo, incluso con más de 40 años cotizados.
La reforma de la jubilación flexible, que entrará en vigor el 28 de agosto, busca que más personas alarguen su vida laboral de forma voluntaria y puedan compatibilizar parte de su pensión con un salario.
¿Qué cambia con la reforma de la Seguridad Social?
La nueva regulación permite que personas jubiladas trabajen a jornada parcial y cobren un salario y un complemento de pensión. De este modo, pueden obtener mayores ingresos mientras siguen en activo.
Por ejemplo, si alguien jubilado recibe una pensión de 1.000 euros y trabaja 32 horas semanales por 1.000 euros, su pensión se recortará en proporción, pero la suma de salario y pensión le dará mayores ingresos mensuales.
Penalización por jubilación anticipada
La Seguridad Social aplica coeficientes reductores a la pensión de jubilación para desincentivar jubilaciones anticipadas. Cuanto más anticipes la jubilación, menos pensión recibes.
Esto afecta especialmente a trabajadores con más de 40 años cotizados, que no pueden jubilarse con antelación sin perder pensión. Un colectivo organizado como Asjubi40 reclama eliminar esta penalización.
El coste de eliminar las penalizaciones
El Gobierno calcula que eliminar los coeficientes reductores costaría 3.358 millones de euros al año a la Seguridad Social. Por eso, mantiene estas penalizaciones, pese a las críticas de los trabajadores afectados.
