ruta de curvas y aguas turquesas en el interior de españa

ruta de curvas y aguas turquesas en el interior de españa

  • CrimsonEcho
  • Julio 11, 2026
  • 2 minutos

¿Estás cansado de las playas masificadas en verano? ¡Descubre una alternativa emocionante en el interior de España! La ruta de curvas y aguas turquesas te espera en la provincia de Huesca, en el corazón del Somontano aragonés.

El pueblo medieval de Alquézar es una joya escondida en un entorno natural impresionante. Para llegar allí, puedes disfrutar de una ruta de montaña en coche que serpentea por el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. La carretera es sinuosa y emocionante, con curvas que te harán disfrutar al volante.

La ruta de montaña: un viaje emocionante

La ruta comienza en la autovía A-22, que conecta el Somontano con el resto de Aragón. Dependiendo de tu origen, tomarás la A-1229 o la A-1232, que te llevarán a través de paisajes impresionantes del Prepirineo aragonés. La carretera se adentra en la Sierra de Guara, con panorámicas espectaculares entre barrancos y montes.

Pero hay un desvío que merece la pena: la HU-341, una carretera sinuosa que atraviesa el corazón de la Sierra de Guara. Sus curvas exigentes te harán disfrutar al volante, y el paisaje es simplemente impresionante.

Alquézar: un pueblo medieval con encanto

Alquézar es un pueblo medieval que ha conservado su patrimonio arquitectónico y cultural. Sus calles estrechas y muros en piedra te transportan a la Edad Media. La Colegiata de Santa María la Mayor de Alquézar es un conjunto monumental que incluye una iglesia románica y un claustro gótico, con vistas espectaculares del paisaje.

Y no te olvides de disfrutar de la gastronomía local, con platos tradicionales aragoneses como el cordero asado a la pastora o las migas. Todo regado con vinos de la Denominación de Origen Somontano.

La ruta del Cañón del río Vero: un paseo emocionante

Alquézar también ofrece una de las mejores rutas de senderismo de Aragón: la del Cañón del río Vero. El sendero te lleva a través de pasarelas y caminos suspendidos sobre las aguas turquesas del río Vero y al cañón, entre paredes rocosas a ambos lados. Un paseo emocionante y accesible para todos los públicos.