
Rusia hace una maniobra espacial imposible con satélites
Rusia ha realizado una maniobra espacial extremadamente compleja en la órbita baja de la Tierra, según ha revelado una empresa de vigilancia espacial. Los satélites COSMOS 2581 y COSMOS 2583 se ubicaron a solo tres metros de distancia mientras se desplazaban a miles de kilómetros por hora.
La aproximación se produjo el 28 de abril y fue detectada por Comspoc, una empresa estadounidense especializada en vigilancia del entorno espacial. Según su análisis, no se trató de un simple cruce entre objetos en órbita, sino de una maniobra controlada con varios ajustes finos para mantener una formación extremadamente estrecha.
Una prueba orbital de precisión
Los satélites implicados forman parte de un grupo lanzado en febrero de 2025 a bordo de un cohete Soyuz. Junto a COSMOS 2581 y COSMOS 2583 también viajó COSMOS 2582, que participó en las operaciones recientes junto a un elemento menor, identificado como Objeto F, desplegado previamente por uno de los satélites.
La frase que más ha llamado la atención procede de Comspoc, que, tras revisar los datos de seguimiento, afirmó: Sea lo que sea que esté probando Rusia, es sofisticado. La compañía explicó además que COSMOS 2583 realizó varias correcciones para conservar esa configuración tan cercana con COSMOS 2581.
Satélites inspectores y vigilancia espacial
Este tipo de operaciones se conoce como maniobras de encuentro y proximidad, o RPO por sus siglas en inglés, y exige una capacidad elevada de navegación, control y predicción orbital. Aunque tres metros pueda parecer una distancia amplia desde la Tierra, mantener satélites separados por tan poca distancia en órbita implica una coordinación muy precisa.
La órbita terrestre, un espacio estratégico
La maniobra no surge de la nada. Observadores externos ya habían señalado en el pasado el uso por parte de Rusia de satélites inspectores, como COSMOS 2542, que en 2020 realizó una aproximación a un satélite espía estadounidense. Estas capacidades permiten estudiar objetos en órbita, comprobar tecnologías propias o ensayar técnicas avanzadas de seguimiento.
