
Los romanos llevaban souvenirs de sus viajes hace casi 2000 años
Hace casi 2000 años, los romanos ya llevaban souvenirs de sus viajes de vuelta a casa. Un militar celtíbero que sirvió en el Muro de Adriano trajo de vuelta a Soria una copa de bronce con esmaltes que se ha convertido en un hallazgo arqueológico excepcional.
La copa, fechada en el siglo II d.C., se encontró en Berlanga del Duero, un pequeño pueblo de Soria. Los expertos creen que fue un regalo o condecoración para la élite militar que había servido en la frontera más lejana del imperio.
Un souvenir romano excepcional
La copa de bronce con esmaltes se ha convertido en un hallazgo arqueológico excepcional en Soria. Los expertos la han fechado en el siglo II d.C. y creen que fue traída de vuelta por un militar celtíbero que sirvió en el Muro de Adriano, una fortificación romana en Britania.
La pieza tiene un valor simbólico similar al de los souvenirs que llevamos de vuelta de nuestros viajes hoy en día. Los investigadores creen que fue un regalo o condecoración para la élite militar que había servido en la frontera más lejana del imperio.
- La copa se realizó con metales de las minas de Gales o Durham.
- Los detalles que decoran el vaso incluyen guiños a la fortificación militar romana.
Un vínculo con el Muro de Adriano
La copa de Berlanga está ligada al Muro de Adriano, la fortificación romana iniciada en tiempos del emperador Adriano para proteger la provincia de Britania de las incursiones de los pictos. Los investigadores han podido establecer este vínculo gracias a dos datos: su origen y los detalles que decoran el vaso.
Una pieza única pero no exclusiva
La copa de Berlanga es una de las cinco 'Copas del Muro de Adriano' que se conocen. Es una pieza excepcional, pero no única. Los expertos creen que fue parte del equipaje con el que regresó a su hogar un militar de Celtiberia que había servido en Britania.
