
robots marinos que limpian la basura del fondo del mar
La Unión Europea está probando el proyecto SeaClear2.0, que usa robots marinos para eliminar la basura que se acumula en el fondo del océano.
El proceso empieza con drones que vuelan sobre el agua y detectan los puntos donde la chatarra se concentra. La información se envía a una nave nodriza que lleva a bordo los robots submarinos.
Estos robots, equipados con cámaras, luces y sensores, utilizan inteligencia artificial para identificar y agarrar objetos de hasta 250 kg, como neumáticos industriales o partes metálicas, sin dañar la vida marina.
El objetivo de la UE es reducir a la mitad la contaminación oceánica antes de 2030 y limitar la generación de microplásticos, con pruebas ya realizadas en Hamburgo y cerca de Marsella.
cómo funcionan los robots marinos
Primero, drones aéreos hacen un reconocimiento del mar y marcan los lugares con más residuos. Después, una embarcación autónoma recibe esos datos y despliega los robots submarinos que bajan al fondo.
Los robots llevan cámaras, luces potentes y sensores acústicos que les permiten ver en la oscuridad. Con la ayuda de IA, analizan el entorno y localizan la chatarra para recogerla.
qué pueden levantar los robots
Gracias a una grúa de alta tracción, cada robot puede levantar objetos estáticos de hasta 250 kg. Entre los objetos que ya han recuperado están neumáticos industriales, partes metálicas oxidadas de barcos viejos y escombros pesados de obras.
El software asegura una recolección 100 % selectiva, diferenciando la basura del hábitat natural para no dañar la fauna marina.
por qué son mejores que los buzos
Antes, limpiar el fondo marino requería equipos de buzos, lo que implicaba altos costes, riesgo de accidentes y problemas de descompresión. Los robots eliminan esa necesidad, reduciendo el riesgo humano y el gasto.
Si un robot falla, solo se pierde el equipo inorgánico, que puede ser recuperado desde la superficie sin peligro sanitario.
