
La PS6 sin lector podría pasar de 700 euros y solo ofrecer 1 TB de almacenamiento
La PlayStation 6 podría romper con dos décadas de tradición: los rumores más recientes apuntan a que Sony descartará el lector de discos y fijará un precio de partida que superará los 700 euros por un modelo con apenas 1 TB de almacenamiento. El encarecimiento de componentes como la memoria RAM y los SSD empuja la factura final, mientras que la compañía negocia con AMD una GPU de arquitectura RDNA 5 para mantener el equilibrio entre rendimiento y costes.
Adiós al lector: la PS6 apuesta por el formato 100 % digital
La ausencia de lector óptico en la PS6 no solo reducirá el tamaño y el consumo energético, también marcará el fin de la edición física para los coleccionistas. Sony habría decidido que el coste de incluir una unidad Blu-ray no se justifica cuando más del 80 % de las ventas de juegos ya se realizan en tiendas digitales. Esta decisión permitirá adelantar la fecha de lanzamiento, ya que se evitarán los cuellos de botello en la cadena de suministro de láseres y motores.
El cambio obligará a los usuarios a depender de descargas y streaming, pero la compañía trabaja en un nuevo sistema de descarga segmentada que descargará solo el núcleo del juego y añadirá el resto de contenido bajo demanda, reduciendo el impacto sobre el limitado almacenamiento interno.
¿Por qué 1 TB puede quedarse corto en la PS6?
El salto visual de la nueva generación multiplica el tamaño de texturas y modelados, de modo que los títulos triple A fácilmente superarán los 150 GB. Con 1 TB real disponible para el usuario, la consola solo alojará entre seis y siete juegos grandes simultáneamente. Para evitar la frustración de borrar y reinstalar, Sony patentó un algoritmo que prioriza los archivos más usados y comprime datos sin pérdida, liberando espacio en segundo plano.
Además, se baraja una suscripción de almacenamiento en la nube integrada con PlayStation Plus, que permitiría reanudar partidas en cualquier consola sin esperar descargas completas, un extra que podría justificar parte del aumento de precio.
Factura tecnológica: cómo Sony intenta no pasar de 700 euros
Los analistas estiman que el precio de la memoria GDDR6 y los SSD NVMe ha crecido un 35 % desde 2020. Para no trasladar todo ese encarecimiento al consumidor, Sony negocia con AMD una GPU RDNA 5 de gama media que ofrece 1,5 veces el rendimiento de la PS5 sin estrenar litografías de 3 nm, lo que reduce costes de producción. El chip personalizado incluiría trazados de rayos acelerados por hardware y compatibilidad total con juegos anteriores, eliminando la necesidad de incluir una segunda GPU para la retrocompatibilidad.
En paralelo, se reducirán puertos físicos: solo dos USB-C frontales y uno trasero, salida HDMI 2.1 y conector de corriente. Esta simplificación, sumada a la desaparición del lector, permitirá mantener el precio de equilibrio en torno a los 700 euros, aunque los expertos no descartan ediciones especiales que superen los 800 si las tendencias de mercado continúan al alza.
