El primer coche autónomo de la historia olía a pescado

El primer coche autónomo de la historia olía a pescado

  • NeoLynx
  • Abril 7, 2026
  • 2 minutos

En 1958, el diseñador de autos George Barris creó el Golden Sahara II, considerado el primer coche 'autónomo' de la historia. Este vehículo futurista tenía un peculiar problema: olía a pescado debido a su pintura.

El Golden Sahara II contaba con tecnología avanzada para su época, como un joystick central al estilo de los cazas, control por voz y sensores de proximidad para frenar de forma autónoma.

Un coche adelantado a su tiempo

El Golden Sahara II nació de la reparación de un Lincoln Capri que Barris había estrellado. En lugar de llevarlo al taller o al desguace, invirtió 5.000 dólares en fabricar un coche ultrafuturista con paneles de acero moldeados a mano, faros de diseño vertical y una cúpula de burbuja desmontable para el techo.

El diseño aerodinámico se remataba con un acabado bicolor en oro de 24 quilates y una pintura que brillaba como un diamante. Para conseguir un toque nacarado, Barris utilizó escamas de pescado, lo que dio al coche su peculiar olor.

Tecnología de vanguardia

El Golden Sahara II contaba con tecnología de vanguardia, como un televisor, grabadora y nevera para su bar. El volante dejó paso a un joystick central y se implementó control por voz para tareas como abrir las puertas o arrancar el motor.

Además, integraba sensores de proximidad en dos antenas del parachoque delantero, lo que permitía al coche frenar de forma autónoma.

Un legado olvidado

El Golden Sahara II desapareció de la primera plana en los 60 y quedó relegado al ostracismo durante medio siglo. Sin embargo, en 2019, Goodyear lo restauró y lo presentó en el Salón de Ginebra.