pierogi ruskie: la empanadilla polaca que puedes cocinar en casa

pierogi ruskie: la empanadilla polaca que puedes cocinar en casa

  • LunaVortex
  • Mayo 26, 2026
  • 3 minutos

Los pierogi ruskie son unas empanadillas polacas rellenas de patata, queso feta y mozzarella que puedes preparar en casa y sorprender a tus amigos.

Ingredientes para 4 personas:

  • 400 g de patata
  • 70 g de queso feta
  • 60 g de queso mozzarella
  • 1 unidad de cebolla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Mantequilla
  • Cebollino para decorar
  • Para la masa: 240 g de harina de trigo, 1 huevo, 105 mL de agua, 3 g de sal

Tiempo total: 1 h 30 min (elaboración 1 h 10 min, cocción 20 min). Dificultad: media.

Para el relleno, pica finamente la cebolla y pocha a fuego lento con aceite y sal hasta que quede caramelizada. Reserva el aceite en un colador.

Mientras, cuece las patatas en agua con sal, escúrrelas y hazlas puré. Incorpora el feta y la mozzarella desmenuzados, y la cebolla caramelizada. Mezcla bien y deja enfriar.

Para la masa, mezcla harina y sal, haz un hueco, añade huevo y agua tibia. Amasa 10 min hasta que quede lisa y elástica. Deja reposar unos minutos.

Estira la masa, corta discos de 10 cm, rellénalos con una cucharadita de mezcla fría y ciérralos apretando los bordes.

Cocina los pierogi en agua hirviendo con sal durante 2‑3 min, hasta que suban a la superficie. Puedes servirlos directamente o dorarlos en una sartén con mantequilla y aceite para que queden crujientes.

el relleno perfecto que hará que todos pidan más

La clave está en caramelizar la cebolla lentamente; así obtienes un sabor dulce que equilibra la patata y los quesos. Después de mezclar feta y mozzarella, el relleno se vuelve cremoso y listo para rellenar.

masa sin errores: 5 pasos para una textura ideal

Combina harina y sal, crea un hueco y añade huevo y agua tibia. Amasa vigorosamente durante diez minutos hasta que la masa quede lisa y elástica. Déjala reposar unos minutos antes de estirarla.

cocción y truco final: cómo lograr pierogi crujientes

Hierve los pierogi hasta que floten, escúrrelos y pásalos rápidamente por una sartén con mantequilla y un chorrito de aceite. El exterior quedará dorado y ligeramente crujiente, mientras el interior sigue suave.